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Lunes, 23 de Octubre de 2017

En casas diminutas reubican a damnificados por Earl en Huauchinango

Con la tormenta tropical no solo cambiaron de domicilio, ahora, en Xaltepec, empieza a llover y todos van a santiguarse.
Domingo, 18 de Junio de 2017 19:36
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Leticia Ánimas Vargas

Huauchinango, Pue.- Dos recámaras, un baño, una sala comedor, una estufa ahorradora de leña, un lavadero y hasta una gotera en el techo, todo eso cabe en la vivienda de poco más de 46 metros cuadrados que le dieron a la familia de Santos Rosete de Xaltepec, en Huauchinango, damnificada el año pasado durante la tormenta tropical Earl. El terreno, lo pusieron ellos.

Levantan plantón en acceso a casas para damnificados de HuauchinangoPor plaga derribarán palmeras de 50 años en Juan GalindoEllos viven ahora ladera arriba, muy cerca de una calle en la que una enorme cruz de metal y mamparas de luz le recuerda al pueblo las vidas que se perdieron cuando el cerro empezó a crujir y se les vino encima hace 10 meses. 

Con el comienzo de las lluvias, a sólo cuatro meses de haber ocupado la casa, a la familia Santos Rosete se le empezó a meter el agua por una filtración en el techado. Optaron por repararla e invirtieron su dinero en medio bulto de cemento y la mano de obra. 

Salvo ese detalle y lo “apretaditos”, consideran que le fue bien, porque a otros dos de sus vecinos, aunque lo perdieron todo igual que ellos, no les llegó ningún apoyo y fueron sacados de los censos elaborados en forma tripartita por los gobiernos federal, estatal y municipal.

A ninguno le han explicado por qué no les dieron casa, cuando la de ellos, igual que la de la familia Santos Rosete, fue destruida por el agua, el lodo y las piedras que bajaron partiendo el cerro Huixtépetl, una calle abajo del Bachillerato, la noche del 6 de agosto de 2016. 

Otra fue la suerte de Heleno Francisco Santos y de su esposa Celsa Rosete y sus tres hijos: los cinco se hacen caber en dos recamaras de la vivienda que les entregaron en febrero, seis meses después de la tragedia. Ellos y otras 14 familias pudieron quedarse en su pueblo porque tuvieron la posibilidad de hacerse de un terreno para que el gobierno, junto con la fundación Corazón Urbano, que representa Alfredo Archar Tussie, hicieran esta casa.

La vivienda tiene un baño completo y una sala comedor. Mide 6.40 por 7.30 metros. Adentro están también una estufa ahorradora de leña y un lavadero, un tinaco para agua y también cuentan con energía eléctrica. Afuera colocaron la antena que les da servicio de televisión satelital.

El terreno que ellos pusieron se los regaló la mamá de doña Celsa. Mide 60 metros cuadrados. Está al pie de una ladera de unos cuatro metros de longitud cubierta de árboles que los hacen sentirse seguros. 

Earl no sólo los cambió de domicilio, ahora, en Xaltepec, nomás empieza a llover y todos van a santiguarse.

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