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Martes, 21 de Mayo de 2019

Así operaba El Güermex, pedófilo conquistador escondido en Puebla

José M., líder de la banda de tratantes Los Meléndez será juzgado por la misma corte que encontró culpable al Chapo Guzmán
Viernes, 15 de Febrero de 2019 09:26

El Güermex era uno de los tratantes mexicanos más buscados en Estados Unidos; enamoraba a sus víctimas y las convertía en esclavas sexuales.

Atrapan a jefe de banda de trata de personas en Puebla y TlaxcalaIncendio de tanque de gas provoca pánico en IzúcarUno de los mexicanos más buscados por la justicia en Estados Unidos fue detenido en la víspera de este Día del Amor y la Amistad, una fecha simbólica para José M., alias el Güermex, quien usaba el amor como gancho para atrapar a menores de edad en México y convertirlas en esclavas sexuales en Nueva York.

El Güermex estaba en la lista de objetivos prioritarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Estados Unidos por ser el líder activo de una de las bandas de trata de personas más sádicas de las que se tenga registro en los años recientes: Los Meléndez.

Junto con sus hermanos José Osvaldo y Rosalio, José aprendió de sus padres el "oficio" de ser un cazador profesional de niñas pobres. Utilizaba el dinero familiar para comprar automóviles vistosos, ropa de marca y cargar con una cartera abultada. Así se paseaba por parques y fiestas en comunidades paupérrimas en Oaxaca, Tlaxcala, Puebla y Estado de México, donde identificaba a menores de hasta 12 años a quienes invitaba a salir, les compraba regalos y, finalmente, las enamoraba.

El Güermex era un depredador con un modus operandi que pocas veces variaba: casi siempre mentía sobre su edad, sobre sus ingresos y sobre su pertenencia a una próspera familia de comerciantes. Y siempre prometía a sus enamoradas una vida alejada de los golpes que le propinaban sus padres. Tenía una extraordinaria habilidad para identificar a niñas que sufrían violencia familiar y que anhelaban conocer a un hombre que les prometiera amor y una casa sin maltratos.

En solo unos meses, el Güermex las convencía de huir de casa e irse a vivir con él, su mamá y sus hermanos. Cuando las niñas aceptaban, su destino estaba echado: el tratante las llevaba a falsas casas familiares que, en realidad, eran casas de seguridad. Una vez ahí, el tierno novio se convertía en un violento pedófilo: las violaba, les quebraba el espíritu y las amenazaba: si huían o no obedecían, él y sus hermanos matarían personalmente a su familia.

El Güermex entonces iniciaba otra fase de su plan: gracias a una extensa red de "polleros" al servicio de Los Meléndez, las víctimas eran trasladadas hasta la frontera norte mexicana y esperaban el momento exacto para cruzar hacia Estados Unidos. Una vez ahí, eran transportadas hasta Nueva York, donde eran forzadas a tener relaciones sexuales en los campos agrícolas.

 

 

Las víctimas tenían hasta 50 relaciones sexuales al día, una tras otra, en jornadas que duraban entre 12 y 18 horas. Si se resistían, eran golpeadas, torturadas, sometidas a largos periodos de hambre y sed. Toda la paga que recibían eran raquíticas porciones de comida y agua. El dinero que pagaban los clientes pedófilos y explotadores terminaba en manos de Los Meléndez y sus mansiones que construyeron en Puebla y Tlaxcala.

La organización civil Comisión Unidos Vs la Trata, que preside la activista Rosi Orozco, conoció el caso de una niña de 13 años que fue víctima del Güermex: violada centenares de veces, golpeada casi hasta la muerte, quien supo de las operaciones del tratante durante, al menos, la última década.

Gran golpe de las autoridades mexicanas, detienen a líder de “Los Meléndez” considerado como uno de los fugitivos más buscados por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos de América.

Según el relato de esa niña que logró escapar, las víctimas serían centenares de mexicanas que fueron esclavizadas por este capo que, el 13 de febrero, fue detenido en un inmueble en el municipio de Izúcar Matamoros, Puebla, gracias a un operativo de la Policía Federal y la división en México de la Interpol.

Ahora, José M., el Güermex, tiene frente a sí una de las peores pesadillas de un delincuente mexicano: los agentes que lo detuvieron lo han puesto a disposición de la Fiscalía General de la República para que pueda ser extraditado a Estados Unidos.

La Corte Federal para el Distrito Este de Nueva York le tiene preparado un juicio por los delitos de trata de personas y albergue de indocumentados, lavado de dinero, asociación delictuosa, prostitución y chantaje. Será juzgado por la misma corte que el Chapo Guzmán no pudo doblar y que lo encontró culpable de 10 cargos delictivos.

Al igual que el líder del Cártel de Sinaloa, es altamente probable que el futuro del Güermex termine en una cadena perpetua en una celda fría y asilada en Estados Unidos.

Con información de Huffpost y fotografía archivot

clh

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