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Martes, 28 de Febrero de 2017

Crónica de una tienta anunciada

20 Julio, 2016
Tinta Verde

Por Jessica Abraham

Coaxamalucan, Tlaxcala. Entre una flora y una fauna llena de vida se encontraba el ruedo, ahí, en los adentros del campo mexicano. Se trata de la tienta de la ganadería La Soledad.

Sus colores representativos rojo, morado y azul adornaban el festejo de la ganadería.

La tienta es solo una actividad taurina más, así están los herraderos (cuando se les marca a los becerros con hierro caliente el signo de la ganadería), el baño garrapaticida, la faena de acoso y derribo (cuando dos jinetes derrumban a un novillo para que luego se enfrente contra el caballo de pica a campo abierto) en fin, una cantidad de actividades que existen dentro de una ganadería brava y que poca gente conoce. Los toreros se vistieron de “corto” ya que el traje de luces es solo para la plaza.

El día estaba soleado, pero no al grado de no poder soportar estar  sentado las tres horas que duró la tienta. La expresión del primer torero Sergio Flores era serena. Estaba tranquilo y hasta hizo un par de bromas antes de entrar al ruedo.

La tienta empezó, fueron cino vacas y un toro. Joaquín Angelino de Arriaga fue el otro torero que realizó la tienta. También en su traje de campo, bajó al ruedo y fueron alternando entre cada vaca.

La gente estaba en silencio, muy atentos de lo que podía pasar. En una tienta de reses bravas se tiene que calificar la bravura y la manera en que la vaca o el toro acomete hacia el caballo de pica y después su manera de comportarse cuando la torean con la muleta.

Cuando acabaron, Sergio Flores, matador de toros, respondió qué se sentía estar frente a un animal tan grande y corpulento. “Torear para mí es algo que no se compara con nada, es transportarte a otra dimensión, es sentir el peligro de poder perder la vida y la emoción de someter a una bestia, es algo que no puedo explicar, mejor explícale tú, Porris – dijo riendo.

El “Porris” Joaquín Angelino de Arriaga, es también un torero que asistió a la tienta. “Torear es lo mejor, es algo que te brota de muy adentro, es como los artistas, cuando te inspiras es lo mejor del mundo, no se compara con nada”.

Los anfitriones ganaderos ofrecieron una comida para los toreros que realizaron la tienta, y los invitados. Mientras comíamos las preguntas siguieron, ¿Qué sienten cuando les dan cornadas? ¿Cuánto les duele? ¿Por qué siguen toreando?

Sergio Flores comentó que tiene ya diez cornadas y que cinco las recibió de un solo toro en Madrid. “Es algo horrible en el momento pero también decimos que son como nuestras medallas o trofeo”

Ambos están de acuerdo en que es el dolor más fuerte que han sentido, los dos pensaban que se morían, especialmente por los lugares en los que los atravesó el cuerno, que en el caso de Flores, fue en el cuello. “En el momento solo sientes muy caliente y mucho ardor, yo creo que es por la adrenalina” agregó.

El “Porris”, como le dicen entre taurinos, dijo que sólo tiene una cornada de Toledo, España, pero fue muy grave porque le rompió la safena. “Sangré muchísimo, estuve a punto de perder de pierna. Pasé como tres semanas en el hospital, recuerdo que después de que me operaron me desperté, y vi mi pantorrilla derecha completamente abierta y unos tubos que la cruzaban, me espanté muchísimo, comencé a llorar, fue algo muy fuerte para mí, imagínate, yo solo allá, claro con el cariño de mi apoderado y de mis amigos pero sin mi familia y en otro país. Creo que es de los momentos más difíciles que he pasado, todo eso te sirve para madurar”

Érase una vez, la tauromaquia

Anualmente en Latinoamérica mueren 210 mil toros en corridas. Desde 1700 ha habido 52 muertes de toreros en la arena; cinco toreros han muerto en el ruedo desde mediados de 1990, y unos diez en los últimos 50 años…” (Nexos 2011)

La tauromaquia en México existe desde tiempos de la conquista. Las corridas entonces no eran como se desarrollan actualmente. El alanceo de toros, las cazuelas, la pega de forcados, el salto con garrocha al toro, son solo algunas actividades que se hacían y que dieron pie a lo que hoy se conoce como corrida de toros.

La ciudad y los toros

Juan Manuel González,  ganadero de La Soledad, concedió una entrevista sobre los antitaurinos y el impacto que tendría la desaparición de la fiesta brava. Para comenzar se le preguntó que era para él la fiesta taurina, a lo que contestó:

“La fiesta taurina es, en primer lugar, donde trabajamos, convivimos y subsistimos, es nuestra área de trabajo. Hablando de manera más subjetiva es por lo que vivimos. No hay momento que no pensemos en toros o en torear, es un ambiente muy bonito y todo aquel que lo vive sabe de lo que hablo. Yo soy afortunado porque he podido vivir las dos fiestas, la de México y la de España, son completamente diferentes desde los aficionados, en España son más exigentes y por supuesto el toro pues el toro mexicano es menos corpulento y su comportamiento dentro del ruedo es diferente.

Los antitaurinos han logrado erradicar la fiesta brava en Cataluña teniendo un impacto económico fuerte en la zona. En México la moción ha estado en la cámara de diputados, más no ha sido aprobada. En cuanto al peso del grupo antitaurino mexicano, el ganadero respondió que trata de no engancharse para no hacer el problema más grande, opina que lo único que hay que hacer es defender la tauromaquia haciendo espectáculos de calidad y cultivando a la gente que quiera aprender sobre esto. Está en completa disposición para los programas ya sean particulares o de gobierno, que quieran impulsar a la fiesta con pláticas, conferencias, entrevistas y demás.

El ganadero al ser preguntado sobre el impacto económico de la fiesta brava, respondió que desde la conquista, ha sido para México una fuente muy importante de empleos, no sólo en los días de corrida donde se mueve mucho dinero sino también ayuda indirectamente y desde la ganadería. “Aquí en México la fiesta brava es muy importante pues de ahí surgen infinidad de empleos que van desde caporales (los que cuidan los toros), hasta vendedores de revistas, cerveceros, carniceros, toreros, subalternos, pintores, escultores, escritores, cronistas, en fin, un sin número de trabajos que ayudan a la economía nacional…”

Los toros incrementan la economía y el turismo de algunas entidades – dio el ejemplo de Badajoz, donde el hecho de que José Tomás toreara su reaparición ahí, significó una entrada de más de siete millones de euros en un fin de semana-.

El portal en internet Expansión afirma que anualmente las fiestas taurinas impactan la economía directa e indirectamente. En el 2011 la tasa anual de ingreso gracias a la tauromaquia fue de mil millones de euros.  Las ciudades que celebran festejos taurinos en una semana crecen su economía. “Un euro ingresado por taquilla genera 1,6 euros de forma indirecta o inducida”

En cuanto a la crisis económica actual de España se puede inferir que la actividad que no la sufre es la tauromaquia, ya que las entradas son iguales a las de los años pasados, y ayuda a impulsar la economía de ciertos sectores del país, dando trabajo a la comunidad.

-El fotógrafo taurino Manuel Cataño, quien actualmente trabaja para el matador Sebastián Castella, expuso que a la fiesta brava le queda poco tiempo, a su parecer no más de 50 años, por ser un espectáculo que gusta a poca gente, y que quien no la entiende la juzga de violenta y cruel  ¿Qué opina sobre éste comentario?

El ganadero asiente, y tras una pausa comenta:

“La fiesta brava es un espectáculo de minorías, hay quienes gustan del teatro, del cine, del fútbol, para nosotros que amamos y vivimos a fondo este suceso sería una gran pérdida para la libertad de elección en este país y se haría menor la credibilidad del gobierno. No se cuanto pueda durar la fiesta con todos estos ataques que se le hacen últimamente- que para mí no son más que una moda- Lo que sí puedo asegurar es que al terminar con esta tradición se terminaría también con una forma de vivir que muchas personas tienen al depender económicamente de esto.    

“No importa el rol que juegues en este espectáculo, ya seas ganadero, torero, subalterno, caporal, cronista, o fotógrafo,  siempre tienes en mente el bien y el disfrute de la fiesta. Un torero se para todos los días con la ilusión de ser el mejor, un ganadero va a ver sus toros con la idea de que éstos puedan servir para el lucimiento de los toreros, en fin, cada persona dentro de este ambiente quiere que todo salga bien, no siempre es así, pues a diferencia de otros espectáculos, éste es el único que juega con la muerte, es una puesta en escena sin saber el final, ahí radica el misterio y la riqueza cultural que tiene esta fiesta”.

González explicó antes que nada los mitos sobre el maltrato del toro en el campo, diciendo que para que una corrida pueda efectuarse, es necesario que se revise profesionalmente al toro, para poder ver que esté en condiciones aptas para luchar por su vida. Hay un juez dentro de la plaza, que puede cancelar la corrida en caso de alguna anomalía. Dijo que los toros están fuertes, comen, toman agua, y ven perfectamente antes de la corrida, los cuernos no son lijados, el animal está entero.

“El lema de mi familia es: en esta ganadería de vive del toro, por el toro y para el toro. No hay más.”

Para finalizar se le pregunta qué representaba para él la figura del torero, a lo que contestó que ser torero es como toda profesión, hay que enfocarse y entregarse al 100 %. Siempre los ha admirado y sabe que hay un aspecto muy grande que los hace ser diferentes a otra profesión. “Un torero es un ser humano que juega con la muerte, es un ser lleno de misticismo, de verdades, de secretos, platicar con un torero es conectarte con otro mundo, que te cuente sus sensaciones, es casi vivir en carne propia las suyas, que te platique sus cornadas es sentir el dolor que sintió.”

Juan Manuel González habló del torero como un ser que sabe controlar el miedo y lo usa para crear arte. “Lo único que es irreprochable es que ellos se juegan la vida sin que esta frase suene a desgaste, son personas que de verdad viven al límite, pues cada corrida es una experiencia completamente diferente a la anterior, cada animal al que se enfrentan se comporta muy distinto a los anteriores, en fin, son muchas cosas que hacen al torero diferente de cualquier otra persona”.

 

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