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Viernes, 20 de Octubre de 2017

El colmo de las campañas anticipadas

4 Mayo, 2017
Roberto Ariza

Por más de 60 días Hersilia Onfalia Adamina Córdova Morán, utilizó como pretexto su primer informe “legislativo” para bombardear a la sociedad atlixquense con notas pagadas en periódicos impresos, redes sociales y entrevistas a modo en programas de radio y televisión.

Dando seguimiento a lo que declara una y otra vez ante los medios de comunicación resulta un hecho evidente que la productividad legislativa de la maestra es mediocre.

Veamos

Es secretaria de la comisión de Ciencia y Tecnología, así como de la comisión de Cultura y Cinematografía, en las cuales no existe reporte sobre alguna iniciativa o proyecto de ley trascendente que haya sido impulsado por la diputada antorchista.

Onfalia Córdova Morán también es miembro de la comisión de Educación Pública y Servicios Educativos gracias a que ostenta una maestría en este rubro, aunque lleva más de una década sin ejercer en el servicio docente ya que desde 2004 es delegada nacional del SNTE, por lo que posee (al menos) una plaza magisterial con la que recibe un sueldo sin realizar labores directivas, administrativas o frente a grupo.

Por supuesto, en esta última comisión tampoco hay registro de actividad relevante por parte de la oriunda de Tecomatlán.

Al inicio de la LXIII Legislatura era también integrante de la comisión de Seguridad Social, aunque actualmente su estatus indica una “baja” por motivos que no son especificados.

¿Entonces qué cosa intenta presumir a los habitantes de Atlixco si su actividad en San Lázaro es casi nula?

Los 239 millones de pesos que junto a Juan Celis (el desaparecido y también mediocre legislador representante de este distrito) han ordeñado al presupuesto del gobierno federal para aplicarlo a obra pública en los 31 municipios de la región.

Y es que a primera vista el asunto no suena nada mal

Las calles adoquinadas, el servicio de electrificación, drenaje, el techado de escuelas, la entrega de apoyos a campesinos y todo lo que los adeptos al antorchismo gusten y manden es bienvenido por las personas que han sido beneficiadas.

La singular clase de lucro político que distingue a Antorcha Campesina es lo que llama la atención. No se trata de entregar la obra, tomarse la foto y seguir adelante como cualquier otro candidato en campaña lo haría.

Cada “gestión” de esta secta política ata y compromete de manera irreductible e indefinida a quienes la aceptan.

Habitantes de colonias aledañas al Cerril declaran que “aceptar un apoyo de Antorcha es como venderle tu alma al diablo”. Son historias que se repiten de barrio en barrio, de escuela en escuela, de ejido en ejido y de municipio en municipio.

Cada peso de esos 239 millones ha sido pervertido y convertido en una trampa político electoral de la que difícilmente se puede escapar porque está rodeada de un halo de fanatismo hacia su líder que no puede tener cabida en la joven democracia de nuestro país ni de nuestro municipio. 

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