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Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Orto y ocaso. Meade y Colosio

19 Enero, 2018
Sergio Bazán

En 1994 la candidatura para la elección a presidente de la República era convulsa para el Partido Revolucionario Institucional, por una parte el modelo económico evidenciaba inequidad en el país y por otra una especie de ruptura interna en el partido, los tecnócratas ocupaban espacios claves en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, cosa que no gusto a la vieja guardia del PRI, en ese contexto la designación fue a favor de Luis Donaldo Colosio Murrieta, joven economista que ocupó diversos cargos como; Diputado federal, senador y presidente de nacional del PRI.  Su paso en la secretaría de Desarrollo Social en 1992 le permitiría comprender que México necesitaba resolver grandes rezagos sociales aún existentes.

Los números no le favorecían a Luis Donaldo, el momento cúspide de su campaña fue ese enigmático discurso frente al Monumento a la Revolución el 6 de marzo de 1994 en donde dejaba en claro que México necesitaba un cambio al sistema político, “hambre y sed de justicia”  frase bíblica que también es el título del libro escrito por José Porfirio Miranda, el discurso con una fuerte carga emocional y el distanciamiento con la vieja guardia del partido hegemónico provocó la especulación de que este discurso fuera el detonante para frenar al candidato Colosio, días más tarde sucedió aquel crimen en donde fue asesinado, su recuerdo es orto y ocaso.

En 2018 el candidato del PRI a la presidencia de la República recae en la figura de José Antonio Meade Kuribreña, quien también es economista y ha ocupado diversos cargos en la administración pública, la importancia de los cargos como Secretario de Hacienda y Crédito Público en dos sexenios y su paso en la secretaría de Relaciones Exteriores y Desarrollo Social han permitido a Meade Kuribreña comprender la importancia de grandes retos a los que enfrenta el país bajo el contexto internacional, las similitudes que se encuentran tanto en la figura de Colosio Murrieta como el escenario político de 1994 dejan entre ver que sin duda México nuevamente necesita una alternativa para cambiar de rumbo al país, sin embargo los medios de comunicación, la sociedad y sobre todo la política han cambiado.

La  carga que trae consigo Meade en su pre-campaña recae en el hecho de ser un buen funcionario público, bajo los argumentos de políticos de oposición que le atribuyen un sinfín de negativos en el manejo de la economía del país más  los desaciertos del PRI y escándalos de corrupción por parte de algunos gobernadores, a pesar de eso Meade es un político ciudadano que carga con cruces  que no le corresponden, aún así Meade sigue su camino.

Meade y Colosio son orto y ocaso,  la oportunidad de amanecer y avanzar, pero también el anochecer y retroceder sino cambiamos el rumbo del país, las similitudes son evidentes, en Colosio podemos hacernos la pregunta que aún seguimos descifrando ¿Habría cambiado al país? José Antonio Meade sería la respuesta a esa pregunta…

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