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Martes, 18 de Diciembre de 2018

Hijo de migrantes, una las víctimas por tiroteo en escuela de Florida

16 Febrero, 2018
Érika Nieto

Sin duda alguna los tiroteos que se registran, hoy con mucha más frecuencia que hace algunos años, en diversas escuelas de Estados Unidos dejan de ser locales cuando entre sus víctimas hay migrantes de países como México, Venezuela o diversas comunidades latinas, de ahí que, en silencio, las familias de migrantes, sobre todo las que no tienen documentos legales para vivir en ese país, viven con el temor constante de que sus pequeños hijos sean víctimas de nuevos ataques mientras se encuentran estudiando en las aulas.

Y es que, diversas organizaciones civiles que piden a gritos un control de armas por parte del gobierno, y diversos medios de comunicación aseguran que según las cifras que registra la propia autoridad norteamericana, cada 48 horas se registra un ataque con arma de fuego al interior de las instituciones educativas.

Muchos de estos ataques ya no son expuestos en la opinión pública por ser considerados pequeños, o incluso, actos aislados porque algún estudiante le pegó un tiro a un profesor o un compañero en la cafetería o inició una balacera en el campo de futbol.

Es en las escuelas públicas, principalmente, donde los menores migrantes o cuyos padres son indocumentados, encuentran el cobijo de la autoridad educativa para que continúen con sus estudios aunque no tengan documentos legales para residir en ese país.

Lo importante es que los menores retomen su desarrollo educativo truncado en el momento de la migración al vecino país del norte e inicien con el aprendizaje del idioma inglés, para facilitar su inserción a la sociedad norteamericana. Y además no pierdan tiempos escolares mientras legalizan su situación migratoria en ese territorio.

Hay que destacar que muchas madres de familia, no importa si son indocumentadas, prestan, muchas veces, servicios de voluntariado en las diversas actividades de la escuela que acepta a sus hijos.

El ataque en Parkland, Florida fue en una escuela pública y ahí pereció un menor de 14 años cuyos padres son migrantes mexicanos, las cifras dicen que desde aquel famoso tiroteo en la Primaria Sandy Hook son casi 240 las escuelas que han protagonizado balaceras y casi 500 los alumnos, docentes y trabajadores escolares muertos durante estos eventos.

Por más que diversas organizaciones civiles claman por un programa de control de armas que evite este tipo de episodios, la Casa Blanca no parece tener ninguna intención de poner orden en este rubro, aunque los tiradores que protagonizan estos crímenes son ciudadanos americanos nativos.

Como migrante indocumentado es mucho más complicado que sus voces en contra de la venta indiscriminada de armas sea escuchada. Por mantenerse en las sombras y no ser motivo de deportación, sobre todo ante el aumento de las redadas, los indocumentados se preocuparán en silencio en el momento en que sus hijos pisen una escuela en Estados Unidos.

Comentarios vía twitter: @erinife

Correo electrónico: erinife23@gmail.com

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