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Sábado, 26 de Septiembre de 2020

Un Presidente mentalmente limitado

Detrás de esas palabras pronunciadas en reciente mañanera, Andrés Manuel López Obrador mostró lo que es su persona y gobierno
Viernes, 14 de Agosto de 2020 13:03
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Municipios Puebla

“Porque no crean que yo vengo aquí ya con ideas analizadas, no, yo vengo aquí a hablarles de manera sincera, decirles lo que siento, lo que conozco, lo que es mi experiencia”. Detrás de esas palabras pronunciadas en reciente mañanera, Andrés Manuel López Obrador mostró lo que es su persona y gobierno.

AMLO asegura que ya perdonó a Calderón por robarle la PresidenciaEl pequeño Dylan es recuperado de secuestro y está en casa con su madrePorque el inquilino de Palacio Nacional sí es un hombre con ideas analizadas, de hecho, arranciadas a lo largo de años. Solo un mesiánico podía llegar con semejante certeza en sus propuestas y ponerlas en práctica de inmediato, sin mediar un análisis por parte de terceros o siquiera pruebas piloto. Se necesita que alguien sea profundamente arrogante intelectualmente para proclamar sin empacho que gobernar no es ninguna ciencia, y, por ejemplo, redactar de su puño y letra un Plan Nacional de Desarrollo, tirando a la basura el elaborado por la Secretaría de Hacienda. AMLO muestra una y otra vez el aplomo del ignorante que cree saberlo todo.

Lo grave para el país es que tenía listas un conjunto de propuestas simplistas y equivocadas que partían de diagnósticos erróneos. Ocurrencias que provocaban las risas y aplausos en el mitin placero, pero que han causado gravísimos problemas desde que tomó posesión, ahora ahondados por una pandemia global.

Por eso López Obrador se ha quedado sin respuestas. Juraba que las mafias criminales responderían a su “abrazos, no balazos”, pero el crimen se disparó con mayor fuerza. Pensaba que se podía hacer manar el petróleo con rapidez, y modernizar las plantas de refinación con igual celeridad. Resultó que no era sencillo y menos barato. Creía que los empresarios responderían a sus chantajes y ofertas de componendas, pero la inversión se desplomó. Imaginó que no habría corrupción porque se declaraba honesto y tampoco funcionó, aunque quizá esto último fue más producto del cinismo que de ingenuidad, visto lo que está ocurriendo con sus familiares, colaboradores cercanos y programas (en otras palabras: es un robadero que no puede pretender que no se está dando cuenta).

El problema de Obrador no es su falta de respuestas, es su restringido repertorio de las mismas. Su limitación mental reside en no poder buscar alternativas ante lo inesperado. Lo que le queda es el rollo, decir lo primero que le pasa por la cabeza, reciclando frases sobadas que lleva recitando incansable, algunas por décadas. No sale de culpar al neoliberalismo o a Felipe Calderón.

Su rigidez mental es extrema, y muy dañina cuando le explota una crisis sin precedentes en un siglo. AMLO simplemente está perdido y crecientemente a la defensiva. Ha perdido el control de la narrativa y de ahí las crecientes frustraciones y berrinches. ¿Por qué esa obstinación en hablar de muertos y contagiados, cuando se tiene enfrente el lujoso avión presidencial? Como en tantas ocasiones, forzado a toparse con una realidad que no embona con su guión mental, el Presidente no entiende que no entiende. Esbozar una realidad alternativa le era sencillo como eterno candidato, pero no funciona ocupando el cargo que tanto ambicionó.

Por ello las crisis se ahondarán, desde la sanitaria hasta la económica, y durarán hasta el último día de su sexenio. Montar cortinas de humo como la rifa del no avión o, la más reciente, las acusaciones de Emilio Lozoya, no harán más que evidenciar su incapacidad de gobernar. AMLO siempre entendió la función del circo en la política, pero su limitada mente no comprende que es más importante el pan.

 

Sergio Negrete Cárdenas

El Financiero

 

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cdch

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