
El Senado de Estados Unidos aprobó una resolución relacionada con el uso de la fuerza militar en Irán, en una votación que reflejó divisiones dentro del propio partido republicano y que fue interpretada como una crítica a la estrategia del presidente Donald Trump en el manejo del conflicto.
La medida fue avalada por 50 votos a favor y 48 en contra, luego de haber sido previamente aprobada por la Cámara de Representantes, lo que marca un hecho poco común: una iniciativa de este tipo logrando pasar en ambas cámaras del Congreso, aunque sin carácter vinculante.
Gobierno estatal impulsa bachillerato tecnológico en Enfermería General en 5 sedes regionalesMovilidad no suprimirá tarifas especiales del transporte público; incremento está en análisisEl documento establece que el presidente deberá retirar a las fuerzas armadas estadounidenses de las hostilidades contra la República Islámica de Irán, salvo que el Congreso autorice formalmente el uso de la fuerza o declare la guerra. Sin embargo, al tratarse de una resolución concurrente, no tiene efectos legales obligatorios ni requiere la firma del mandatario, por lo que su impacto es principalmente político y simbólico.
La votación evidenció fracturas entre los republicanos. Cuatro senadores de ese partido —Susan Collins, Bill Cassidy, Lisa Murkowski y Rand Paul— se sumaron a la mayoría demócrata para respaldar la medida. En contraste, el demócrata John Fetterman votó en contra, mientras que los republicanos Mitch McConnell y Dave McCormick no participaron en la sesión.
Durante el debate previo, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, llamó a los legisladores republicanos a apoyar la iniciativa, argumentando la necesidad de limitar la participación militar en el conflicto y dejar constancia del papel del Congreso en decisiones de guerra. Sus declaraciones generaron reacciones divididas dentro del recinto.
La discusión se enmarca en una serie de intentos legislativos por frenar o regular la postura del gobierno estadounidense frente a Irán. De acuerdo con reportes legislativos, la Cámara de Representantes ya había aprobado una versión similar semanas antes, impulsada por el congresista Gregory Meeks, tras varios intentos previos que no lograron consenso suficiente.
El proceso también estuvo precedido por tensiones políticas internas, luego de que líderes republicanos suspendieran una votación anterior al anticipar que no contaban con los votos necesarios para bloquear la propuesta.
Foto ilustrativa
xmh
