Ciudad de México.— Después de una sesión que se prolongó por 22 horas, diputados de Morena y sus aliados aprobaron una reforma constitucional para establecer la nulidad de una elección cuando se acredita injerencia extranjera.
La iniciativa añade un párrafo al artículo 41, fracción VI, de la Constitución, con el propósito de señalar que una elección podrá anularse cuando exista intervención de personas, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de incidir en las preferencias ciudadanas o en los resultados electorales.
Gobierno de Pepe Chedraui acerca servicios municipales a La ResurrecciónSheinbaum rechaza visión negativa de calificadoras y defiende la fortaleza económica de MéxicoEl dictamen fue avalado durante la madrugada de este jueves con 307 votos a favor y uno en contra, tanto en lo general como en lo particular. Tras su aprobación en la Cámara de Diputados, la reforma fue turnada al Senado de la República, donde se prevé que sea discutida este mismo día.
El diputado morenista Ricardo Monreal defendió la propuesta al señalar que, si bien el artículo 40 ya prohíbe la intervención de extranjeros en asuntos electorales, la disposición resulta incompleta porque no contempla una sanción específica. De acuerdo con el legislador, la reforma busca establecer consecuencias para quienes utilizan recursos, participan o intervienen en procesos electorales desde el extranjero.
Monreal rechazó que la modificación constitucional implique censura contra medios de comunicación o redes sociales. Aseguró que la discusión no está centrada en publicaciones periodísticas, entrevistas, mensajes emitidos desde el exterior ni contenidos reproducidos en México, sino en actos de intervención extranjera con impacto electoral.
Desde la oposición, el diputado panista Homero Ricardo Niño de Rivera cuestionó la redacción de la reforma y advirtió que el concepto de “intención” puede generar incertidumbre jurídica. El legislador sostuvo que no queda claro quién determinará si una persona, organización o gobierno extranjero actuó con el propósito de influir en una elección.
Niño de Rivera también recordó que, durante la discusión en comisiones, los legisladores de Morena expresaron reservas sobre el alcance de la propuesta. En particular, mencionó a Olga Sánchez Cordero, ministra en retiro, quien, según el diputado, demostró que la iniciativa atentaba contra el principio de certeza.
La diputada priista Xitlalic Ceja también criticó el dictamen y lo calificó como ambiguo y riesgoso. Afirmó que, sin límites claros ni criterios probatorios definidos, la reforma podría abrir la puerta a interpretaciones discrecionales y a la judicialización de procesos electorales.
Ceja advirtió que el cambio constitucional podría ser utilizado como un mecanismo de control político para impugnar o elecciones anulares que resultan incómodas para el gobierno en turno, por lo que llamó a revisar con precisión los alcances de la propuesta.