*
Domingo, 7 de Junio de 2026

El Centro Histórico de Puebla pierde vecinos entre turismo, rentas caras y vivienda temporal

Aunque el Centro Histórico de Puebla mantiene una intensa actividad turística y comercial, su población cayó 45.7% en dos décadas, de acuerdo con datos del Plan de Manejo de la zona patrimonial.
Domingo, 7 de Junio de 2026 17:11
|
Diego Juárez

Puebla, Puebla.- El Centro Histórico de Puebla conserva calles llenas de visitantes, comercios, restaurantes y servicios, pero cada vez tiene menos residentes permanentes. En dos décadas, la población de la zona se redujo 45.7%, al pasar de 76 mil 102 habitantes en el año 2000 a 41 mil 293 en 2020, de acuerdo con el Plan de Manejo del Centro Histórico de Puebla, que identifica una tendencia sostenida de despoblamiento en el corazón de la ciudad.

La pérdida de población contrasta con la vocación turística y comercial que ha ganado la zona patrimonial. Mientras Puebla capital reportó en 2025 la llegada de 3 millones 191 mil 517 turistas, su mayor registro en dos décadas, el Centro Histórico enfrenta una transformación urbana en la que la vivienda pierde terreno frente a actividades económicas, servicios de hospedaje, restaurantes y comercios orientados a visitantes y población flotante.

Refuerza Protección Civil prevención ante lluvias intensas en Sierras Norte y NororientalCapacitan a más de 170 hoteles y moteles de Puebla para prevenir la trata de personas

El problema no es la falta de actividad, sino la reducción de vida barrial. La Jornada informó que, de 13 mil 587 viviendas registradas en 2020, el 18,1% se encontraban deshabitadas y el 10,1% correspondían a viviendas de uso temporal. Esa condición refuerza la imagen de un centro que puede mantenerse dinámico durante el día o en temporadas turísticas, pero que pierde población estable, redes vecinales y usos cotidianos asociados a la vida residencial.

El diagnóstico oficial también advierte que la densidad promedio del Centro Histórico era de 53.9 habitantes por hectárea, por debajo del promedio municipal de 91.9 habitantes por hectárea, lo que apunta al despoblamiento de la zona. Las menores concentraciones de población se ubican en áreas como el entorno del Zócalo, Paseo San Francisco, Paseo Bravo y avenida Juárez, espacios donde predominan actividades comerciales, servicios y flujos turísticos.

La transformación del uso del suelo aparece como uno de los factores centrales. El Plan de Manejo señala la sustitución del uso habitacional por actividades vinculadas con el comercio, así como el desplazamiento poblacional relacionado con la renta temporal de viviendas para turistas en plataformas como Airbnb. El mismo documento reconoce que el despoblamiento ha favorecido la expansión de predios comerciales y de servicios sobre los habitacionales, impulsado por la mayor rentabilidad de esas actividades y por el encarecimiento de las rentas para vivienda.

Barrios como Analco, El Alto, San Francisco, Los Sapos, El Carmen y Santiago se han convertido en ejemplos visibles de esa tensión entre conservación patrimonial, turismo, inversión inmobiliaria y permanencia vecinal. En algunos casos, antiguas viviendas o inmuebles tradicionales han cambiado hacia hospedaje, restaurantes, bares, boutiques o servicios dirigidos a visitantes, mientras que familias de menores ingresos enfrentan mayores dificultades para seguir viviendo en la zona.

El reto para las autoridades no se limita a atraer turistas o rehabilitar inmuebles históricos, sino a evitar que el Centro Histórico funcione solo como escenario de consumo. Mantenerlo vivo implica recuperar vivienda, proteger la habitabilidad de los barrios, ordenar los usos comerciales y generar condiciones para que residentes tradicionales, trabajadores y nuevas generaciones puedan permanecer en una zona que forma parte central de la identidad urbana de Puebla.

Foto: Especial

Djs

 

 
 


 





Más leídas