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Jueves, 2 de Julio de 2020

Con miedo por los contagios migrantes regresan a trabajar en Michigan

23 Mayo, 2020
Érika Nieto

En medio de la polémica por su renuncia a utilizar el cubrebocas el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó la planta automotriz Ford en Detroit, Michigan, como parte del regreso a las actividades productivas de la industria automotriz en ese país, lo que está generando que muchos paisanos migrantes reciban la oportunidad de retomar su vida laboral y disminuir con ello la presión económica que generan los gastos corrientes como el pago de renta, luz y teléfono.

Ford, General Motors y Fiat Chrysler Automobiles retomaron su producción después de dos meses de suspenderla debido a la pandemia, pero lo están haciendo con un solo turno para no conglomerar a miles de trabajadores y para tener los tiempos necesarios para desinfectar los espacios.

Lo anterior parece una buena noticia, pues prender nuevamente los motores de la industria en ese país lleva dólares a los bolsillos de nuestros paisanos migrantes, comunidad severamente lastimada en su economía. Lamentablemente, retomar las actividades laborales en el país que se convirtió en el epicentro de la pandemia a nivel mundial, con más de 95 mil fallecidos, es contraproducente.

Hay que recordar que, en el caso de Michigan, formó parte de los primeros lugares en cantidad de contagios y muertos por el covid19 y que la Gobernadora Gretchen Whitmer ha tomado medidas muy estrictas para frenar la propagación del virus sin lograrlo al 100 por ciento hasta ahora.

Por lo anterior, aquellos paisanos que tienen la oportunidad de ser contratados por estas empresas son apoyados también con paquetes de protección, con chequeos de salud en los accesos y con distanciamiento al interior de cada planta de producción. Aún así, continúan los contagios como en las plantas de Michigan y Chicago, así como los fallecimientos entre el personal que acude a trabajar, obligando en diversas ocasiones a detener los trabajos. 

De ahí que muchos migrantes que son favorecidos con seguros de desempleo o con apoyos económicos y en alimentación se niegan a regresar a trabajar rechazando algunos llamados de sus empleadores por el miedo de contagiarse con el virus.

Pero los que van al día con los gastos, pues no han calificado para ningún apoyo, se ven obligados a tomar cualquier oportunidad laboral y regresar a los centros de trabajo asumiendo los riesgos que esto implica.

Hay migrantes que no abandonan su economía familiar y toman cualquier riesgo con tal de cubrir sus gastos personales, pero también los de sus familias enviando sus remesas, así que en estados como Michigan ya veremos a los paisanos de regreso a sus labores, pues sectores como la construcción y la jardinería, los que más contratan a paisanos migrantes, sobre todo indocumentados, reiniciarán actividades en los próximos días.

Comentarios vía twitter: @erinife

Correo electrónico: erinife23@gmail.com

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