*
Viernes, 1 de Julio de 2022

Rancho Chico, Ixcaquixtla, un poblado que progresa

20 Mayo, 2022
Leticia Montagner

En el municipio de San Juan Ixcaquixtla, existe Puebla una comunidad llamada San Juan Nepomuceno, que es mejor conocida como Rancho Chico, que tiene todos los servicios y es una población que progresa.

La historia es la siguiente: Rancho Chico era el nombre que tenía una de tantas fincas en la época del Porfiriato, que a principios del siglo XX perteneció a la familia de Edmundo Gamboa Ocaña y Emilia Marín.

Sus primeros pobladores eran trabajadores y medieros de esa propiedad y de otras cercanas, que se extendían desde lo que hoy es Rancho Chico hasta Cerro Carreta.

Como no tenían un lugar para vivir, se alojaban donde los propietarios los acomodaban mientras trabajaban para ellos, ya que la mayoría provenían de comunidades del municipio vecino de Juan N. Méndez.

Por la necesidad de contar con un sitio propio, algunos adquirieron una fracción de terreno para asentarse en lo que hoy San Juan Nepomuceno, pero fue entre 1930 y 1933, cuando toma forma el poblado, a raíz del reparto agrario impulsado en el período del Presidente y General Lázaro Cárdenas del Río, al otorgarle la dotación provisional de 180 hectáreas para 35 ejidatarios.

Una parte era de la finca Rancho Chico, otra fue de las haciendas de San José Ruiz y San José Moro. La Resolución Presidencial definitiva del Ejido San Juan Nepomuceno se publicó siendo Presidente el General Manuel Ávila Camacho.

Algunos de los fundadores del poblado Rancho Chico fueron Miguel Palacios, Carmen Velasco, Vicente Rojas, Cipriano Ocaña, Fulgencio Gómez Solano y Arcadio Gómez Solano.

En 1984, siendo Juez de Paz don Manuel Evaristo Palacios, la comunidad fue organizada por Antorcha Campesina y emprendió una nueva etapa, debido a que la unidad y participación comunitarias, que son ya costumbre y que se heredan a las nuevas generaciones, han logrado promover su desarrollo, dijo Sebastián Palacios, dirigente antorchista.

Actualmente, Rancho Chico tiene 440 habitantes. Ahora tienen agua potable luz eléctrica, calles pavimentadas, oficinas administrativas que albergan al Juzgado, Casa de Salud, Comité del Agua y Comisariado Ejidal, un salón de usos múltiples, una cancha pública techada y una iglesia moderna.

Todo eso y más, se logró al lado de Antorcha Campesina, con organización y conciencia. Por ejemplo, siempre se realiza mensualmente su reunión de manera democrática, donde los diferentes comités de agua potable, de salud, de obras, mayordomías, informan a los ciudadanos y se discuten los problemas para darles solución en forma comunitaria, finalizó don Sebastián Palacios.

[email protected]

Vistas: 379