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Martes, 18 de Junio de 2024

Mal inicio de la nueva titular de la SEP: nombra rector de la UTIM a alguien sin méritos académicos

16 Marzo, 2023
Fermín Alejandro García

Isabel Merlo Talavera ha iniciado de la peor manera su gestión como titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), no solamente por el cuestionamiento de que carece de estudios profesionales y que siendo dirigente del PRI llega a un gobierno de la 4T, sino porque uno de sus primeros actos oficiales –realizado este miércoles– ha sido nombrar como nuevo rector de la Universidad Tecnológica de Izúcar de Matamoros (UTIM) a un personaje sin el perfil académico y la trayectoria que exigen las propias normas de esta institución.

Merlo Talavera tiene una meritoria trayectoria política de tres décadas que le ha permitido ser edil de Huaquechula, líder sindical del magisterio, docente de educación básica, funcionaria del gobierno del estado, varias veces legisladora y dirigente del PRI. Es importante reconocer que se abrió paso en una época en que las mujeres eran relegadas de los cargos públicos de mayor relevancia.

Pero ahora no se percata que está en el lugar equivocado y está generando una mala imagen pública.

En primer lugar, porque en la única entrevista que ha concedido luego de su designación –ocurrida el viernes anterior– se quiso justificar de que no tiene una carrera profesional porque estuvo en la disyuntiva de tener que dejar los estudios, para poder laborar.

Ese discurso lastimero no cabe en el ambiente magisterial –al que ella ya perteneció y ahora regresa– en donde miles de profesores, entre las décadas de los años 80 y principios de este siglo, pudieron acudir a programas especiales para obtener los grados de licenciatura en educación o de maestro normalista, ya sea porque tenían estudios inacabados o carecían de la preparación como docentes.

Destacando que muchas profesoras pudieron atender hogares con hijos, sus grupos en escuelas y cursar estudios de posgrado o doctorado.
 

En segundo lugar, es un pésimo mensaje a las comunidades estudiantiles y de maestros que la titular del sistema educativo poblano no tenga el mínimo grado de licenciatura. Esa condición se traduce en algo elemental: pareciera que en el actual gobierno no hay interés en mejorar la calidad de la enseñanza y por eso, en la SEP coloca a una persona que obedece a una negociación política, no a alguien preparado que entienda y analice los complejos problemas de la educación pública.

Desde que se conoció que Isabel Merlo era la nueva titular de la SEP, se desató un fuerte escarnio en su contra por ser la responsable de la educación en el estado, sin tener méritos ni estudios profesionales. Frente a esos cuestionamientos lo mínimo que debía hacer la ex dirigente priista era actuar con sensibilidad y evitar que esas críticas siguieran escalando.
 

No ocurrió así, por el contrario, parece que la titular quiere apagar una hoguera rociándole alcohol. Eso se constata con el nombramiento de Javier Santiago Reyes, quien fue designado este miércoles rector de la Universidad Tecnológica de Izúcar de Matamoros.

Santiago Reyes llega a ese puesto repitiéndose el mismo esquema equivocada con Isabel Merlo, no porque tenga méritos académicos y experiencia como educador, sino porque fue parte de una negociación política con la impopular edil de Izúcar de Matamoros, Irene Olea Torres.

De acuerdo con el decreto de creación de la UTIM, en el artículo 10, se establecen tres condiciones básicas que debe cumplir quien ocupe el cargo de rector de esta universidad, que son:

“Poseer el grado académico de licenciatura en algunas de las carreras ofrecidas por la universidad”.

Y resulta que Javier Santiago es egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN) –con la cédula profesional 4298029— en la licenciatura en Economía, misma que no se imparte en la UTIM.

También se establece –en el mismo artículo, del decreto en cuestión— que al momento de ser nombrado no puede ser servidor público ni dirigente de ningún partido político. El nuevo rector era el secretario de Bienestar del ayuntamiento de Izúcar de Matamoros y nadie conoció su renuncia al cargo.

Un tercer requerimiento en la norma es tener experiencia profesional y académica. Se sabe que Javier Santiago solamente dio clases una vez en el plantel Tepepan del IPN y el 60 por ciento de los alumnos lo evaluaron como un mal maestro, según relata el periódico Enlace, de la Mixteca poblana.

Así a ese ritmo, cuando el ex gobernador Mario Marín Torres salga de la cárcel lo van a nombrar defensor de la niñez y de la libertad de expresión.

Y al priista Javier López Zavala –actualmente preso por supuestamente ser feminicida— lo van a designar promotor de los derechos de las mujeres víctimas de la violencia.

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