Gobiernos estatales y federales, iban y venían, y nada.
Pocos mandatarios se atrevían a tocar el tema.
Y cuando lo hicieron, quedó en palabras, en promesas.
O bien, proyectos que terminaron en proyectos.
Sin olvidar, que rescate del Atoyac sirvió de campaña para algunos candidatos al gobierno estatal.
Más al instalarse en Palacio de Gobierno, olvidaron la temática del río.
Poco o casi nada hicieron por el Atoyac las administraciones de Mariano Piña Olaya, Manuel Bartlett Díaz, Melquíades Morales Flores, Mario Marín Torres, Rafael Moreno Valle, José Antonio Gali Fayad, Miguel Barbosa Huerta y Sergio Salomón Céspedes.
Ni qué decir de los Presidentes de México –PRI, PAN y Morena-: Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
Así han transcurrido 37 años.
Casi cuatro décadas.
Y nula atención al Atoyac.
Cuando surgía el reclamo ciudadano por la grave contaminación del afluente, Puebla culpaba a Tlaxcala y Tlaxcala reviraba que era Puebla el responsable.
Lo que llevó a que el río se convierta en tierra de nadie.
Y las industrias y empresas de ambas entidades no reparan en verter sus residuos.
Amén de la mano ciudadana que tira, tira, y no deja de tirar, refrigeradores, estufas, camas, colchones, llantas, plásticos, entre otros.
LA SITUACIÓN DEL ATOYAC ES DRAMÁTICA
La Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales –Semarnat-, Alicia Bárcena Ibarra, durante la gira -pasado fin de semana- de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a la vecina entidad tlaxcalteca, donde estuvo acompañada del gobernador de Puebla Alejandro Armenta y Lorena Cuéllar de Tlaxcala, presentó un diagnóstico más que alarmante.
Puso los puntos sobre las “íes”.
“La situación del río Atoyac es tremenda”… se tienen ubicadas mil 95 descargas industriales, 100 tiraderos de basura, 39 mil hectáreas deforestadas, 205 invasiones de zona federal y el 97 por ciento de sitios monitoreados tienen condiciones inaceptables de contaminación”.
También externó:
De las 254 plantas de tratamiento de agua, “cerca de 50 están fuera de operación”.
SHEINBAUM- ARMENTA-CUÉLLAR AL RESCATE DEL ATOYAC; INVERSIÓN INICIAL DE 400 MILLONES
Dentro del Día Mundial del Agua, se organizó una etapa de limpieza del río Atoyac, que abarca 134 kilómetros por Tlaxcala y Puebla, donde la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dio un primer paso firme de rescate del afluente al anunciar que éste es uno de los proyectos ambientales más importantes que va a desarrollar durante su sexenio.
Al poner en marcha una planta de tratamiento de aguas residuales para la zona metropolitana de Tlaxcala, la cual será modelo para habilitar y rehabilitar otras en el país, debido a que se incorpora tecnologías que permitirán reutilizar el agua para el sector agrícola.
Anunció cuatro acciones para sanear el Atoyac: Rehabilitación y puesta en marcha de plantas de tratamiento con tecnología innovadora; un esquema de colaboración entre municipios, estados y federación que garantice el funcionamiento de los inmuebles; diálogo con las empresas para que cumplan con las normas y quien contamine tiene que limpiar.
Además de supervisar la macro limpieza que se efectuó en la ribera del río Atoyac desde la comunidad de Villalta, Tlaxcala, que colinda con San Martín Texmelucan, Puebla, comunicó que a la par del saneamiento se edificará un parque lineal.
Conforme se vaya limpiando, se irá haciendo alrededor del río un parque lineal.
Por su parte, el comisionado para el saneamiento y restauración de la Cuenca del Atoyac, Alejandro Martínez Orozco, informó que en la intervención del primer tramo del río se abarcarán 35 kilómetros con acciones de reforestación, desazolve y habilitación de plantas de tratamiento, con una inversión de 400 millones de pesos.
Lo anterior da certeza que finalmente el Gobierno de la República volteó su mirada para rescatar al Atoyac, río que durante más de 37 años ha permanecido en el olvido de la federación y por los gobiernos de Puebla y Tlaxcala.
Hoy con Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, Alejandro Armenta en el gobierno de Puebla y Lorena Cuéllar en Tlaxcala, se ve la luz al final del túnel –metafóricamente hablando- del Atoyac.
Sheinbaum y Armenta fueron electos mandatarios –Federación y Estado- en junio del 2024, por lo que ambos concluirán sus respectivas administraciones en 2030, lo que permitirá se cristalice el rescate del río.
Tlaxcala renovará su gobierno en 2027, pero la mandataria Lorena Cuéllar dejará las bases para quien la sustituye prosiga el rescate.
Finalmente llega un halo de esperanza al Atoyac.