A mediados de enero de este año los comerciantes de la Central de Abasto de Puebla (Cedap) protestaron por la desbordada violencia criminal que los acosaba. A dos meses de distancia, los problemas de la Cedap en lugar de resolverse se han agravado por la creciente corrupción de funcionarios del ayuntamiento de Puebla que están tolerando la construcción de bodegas y locales en zonas federales o en áreas prohibidas; han dejado entrar a docenas de vendedores ambulantes a cambio de cobros ilegales y el narcomenudeo sigue siendo una actividad constante.
Uno de los responsables de esta situación es el Subsecretario de Abastos, Mauro Nava Rossano, un personaje estrechamente ligado a un actor siniestro de la política poblana: Eukid Castañón Herrera, quien fue el principal operador –o mejor dicho el represor más destacado— del gobierno panista de Rafael Moreno Valle Rosas y ahora, es un colaborador no formal del gobierno de la 4T en el municipio de Puebla.
Mauro Nava siempre ha sido “el brazo derecho” de Eukid Castañón. Durante el ayuntamiento de Luis Banck Serrato el primero de ellos fue el titular de la Dirección de Mercados y dese ese cargo, creó grupos de choque que fueron utilizados en el fraude electoral de 2018, cuando el PAN y el morenovallismo le robaron a Morena el triunfo de la gubernatura.
Ahora Nava Rossano finge estar alejado de Castañón Herrera y para ello, constantemente dice –en público– que su exjefe se molesta con él por no compartirle información de los centros de abasto de la ciudad.
Sin embargo, algunos integrantes de la Cedap se han reunido con Eukid Castañón para intentar encontrar una solución a los conflictos que enfrentan los bodegueros.
Y dicen lo que han hablado con él, que siempre sostiene que tiene comunicación directa con el alcalde de la ciudad de Puebla, José Chedraui Budib.
Por lo que no es descabellado asegurar que el control de la Central de Abasto le fue cedido, por parte del alcalde Chedraui, al grupo de Eukid Castañón, como premio a que el político morenovallista participó en la campaña electoral de Morena de 2024, en la capital del estado.
Una situación que es entendible por la falta de identidad de Chedraui con la 4T, pues se supone que es de Morena, pero gobierna con políticos priista y morenovallistas.
Otro personaje que ha complicado la situación es René Rojano Ramírez, el encargado de la Central de Abasto por parte del ayuntamiento de Puebla y quien está bajo las órdenes de Mauro Nava.
Se sebe que en meses anteriores una importante activista de la 4T, cercana al presidente Andrés Manuel López Obrador, habría presentado una queja contra la dupla de Nava y Rojano, debido al maltrato que un grupo de indígenas han sufrido en la Central de Abasto. Aunque en el gobierno de Chedraui se comprometió investigar y despedir al responsable de tales abusos, no ha pasado nada.
A finales de 2024 y principios de este año, la Central de Abasto se convirtió en el blanco de tres bandas que se dedicaron a asaltar a varios bodegueros y de ellos, dos fueron asesinados. Eso desató fuertes protestas de los integrantes del Consejo de Administración de la Cedap, que los llevó a marchar contra el ayuntamiento de la capital.
En aquel entonces el alcalde José Chedraui les ofreció a los agraviados tener una comunicación directa para resolver los problemas de la Cedap, que es una instalación estrategia para el sistema de comercio de alimentos en la capital y la zona metropolitana de Puebla, junto con varios municipios de Tlaxcala.
A dos meses de esa promesa, el secretario de Gobernación, Franco Rodríguez, se ha encargado de cortar esa comunicación. Ha sido renuente a reunirse con los representantes de los bodegueros y por ende, se ha desatendido de los problemas de inseguridad pública y de comercio ilegal en la Cedap.
Eso ha dado pies a que la dupla de Mauro Nava y René Rojano, en lugar de resolver los problemas, solo los estén agravando.
Tres son los grandes problemas que aquejan a la Central de Abasto:
Primero: desde hace varias semanas, uno 300 vendedores ambulantes se instalaron en corredores y explanadas de la Central de Abasto. Son comerciante provienen del Centro Histórico y se sabe que, se les dio entrada a la Cedap a cambio de cuotas ilegales.
Por lo menos en 5 ocasiones –narran algunos de los enterados de ese conflicto—se le ha pedido a Mauro Nava, de manera verbal y por escrito, que frene la migración de los ambulantes a la Cedap y siempre su respuesta habría sido: no se han mandado “a imprimir” las boletas de resguardo de mercancías y por tanto, no se puede embargar los productos que venden los comerciantes informales.
Y responsabiliza de esa situación a la Tesorería Municipal.
¿Qué pasa ahí, es corrupción o ineficiencia el atender los problemas de los ambulantes? Una fuente confiable dijo a este tecleador: es una combinación de ambos factores.
Segundo: hay una importante franja territorial, ubicada a un costado de la Central de Abasto, que corre sobre la avenida 104 poniente, entre las calles Comerciantes y la Vía Corta a Santana Ana, Tlaxcala, que es un área federal en donde está prohibido construir.
La razón es muy clara: en esa franja pasa un ducto de gas de Pemex y al mismo tiempo, una línea de torres de la Comisión Federal de Electricidad.
En los últimos meses del anterior gobierno de la capital, encabezado por el panista Adán Domínguez, se toleró todo tipo de actos de corrupción y se dejó que en la franje territorial en cuestión, se construyeran 10 bodegas, mismas que ya están en proceso de ser terminadas.
Lo curioso del asunto, ver el video que está al final del texto, es que en las bodegas se han cavado enormes orificios, lo que ha despertado la sospecha que desde ahí se quiera “ordeñar” los ductos de Pemex.
Situación por la cual, el pasado 12 de febrero hubo un operativo de Pemex para verificar las construcciones nuevas que se están levantando junto al ducto de la paraestatal, sin que el ayuntamiento de Puebla cumpla con su labor de frenar esos asentamientos comerciales.
Otro problema es que, en el tianguis de ropa, que está a un costado de la Central de Abasto, los locales tienen una norma de restricción: no pueden construir en un margen de metro y medio que da hacia la avenida que pasa a un costado de ese lugar. Para que se cumpliera con la norma había una barda perimetral para marcar el límite.
Resulta que, en semanas anteriores, los dueños de 12 locales decidieron tirar la barda perimetral y construir accesos directos de sus espacios hacia la vía pública.
Cuando los miembros de la Cedap les han pedido a Mauro Nava y René Rojano que frenen la construcción de las bodegas ilegales y las modificaciones al tianguis de ropa, los funcionarios públicos solo responden: que el asunto se turnó a la Secretaría de Desarrollo Urbano, pero que ahí no hacen caso.
Tercero: hace tres meses se entregó, desde la Central de Abasto, información confidencial que indicaba los lugares y los encargados de las redes de narcomenudeo en la Cedap.
Como resultado de esa comunicación, ya cayeron algunos destacados narcomenudistas. Pero como siempre ocurre, ya llegaron los reemplazos. La venta de drogas sigue siendo igual que siempre. Sin que ninguna autoridad se preocupe por el problema.
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