La posibilidad de que Blanca Alcalá Ruiz pudiera ser la próxima candidata del PAN a la alcaldía de Puebla no está cancelada, se está discutiendo, bajo el mayor sigilo, en la dirigencia nacional del albiazul. Una prueba de que sigue vivo ese proyecto es que la expriista ha convocado al equipo que colaboró con ella cuando fue edil de la capital, entre los años 2008 y 2011, a que se empiecen a reunir y organizar para enfrentar una posible campaña electoral.
A finales del año pasado, cuando Blanca Alcalá había empezado a dialogar con Jorge Romero Herrera, el presidente nacional del PAN, sobre la posibilidad de ser incorporada a la cúpula de este partido –sin afiliarse al albiazul— para hacerse cargo de la tarea de construir alianzas políticas y sobre todo, inició la discusión de la posibilidad de ser candidata en la contienda de 2027, la todavía militante del PRI arrancó su preparación para posiblemente enfrentar el segundo de estos proyectos.
Con el pretexto de festejar su cumpleaños, en octubre pasado, Alcalá convocó a una primera reunión a quienes fueron parte de su equipo de gobierno cuando se convirtió, hace 18 años, en la primera mujer en ganar la presidencia municipal de Puebla.
La respuesta salió mejor de lo esperado, pues se estima que estuvieron presentes el 90 por ciento de los que fueron funcionarios de primer nivel en el ayuntamiento que abarcó la segunda parte del sexenio en que Mario Marín Torres fue el último gobernador priista de la entidad poblana.
Cuenta uno de los asistentes al encuentro que las ausencias notables fueron la de Víctor Manuel Giorgana Jiménez y de Héctor Hernández Sosa. El primero fue coordinador de Políticas Públicas. El segundo de ellos ocupó la Coordinación Ejecutiva de la Presidencia Municipal.
Así como lo de los personajes que han perdido la vida a lo largo de los últimos años como César Pérez López, Rafael Quirós Corona y Sergio Vergara Verdejo, quienes se encargaron de la Secretaría General del Ayuntamiento, la coordinación de Comunicación Social y la Secretaría de Desarrollo Urbano, respectivamente.
Ahí entre bromas e ideas no bien definidas, Blanca Alcalá les habría sugerido a los excolaboradores que se empiecen a preparar por aquello de que hubiera la necesidad de orquestar una campaña electoral en 2027.
Los asistentes entendieron el mansaje, la ex alcaldesa les estaba compartiendo la posibilidad de volver a competir por la presidencia municipal de Puebla, en caso de que logre un acuerdo con la cúpula nacional del PAN.
Para ese entonces, faltaban poco más de cuatro meses para que la exedil hiciera público y oficial su salida del Partido Revolucionario Institucional.
Se dice, por parte de la misma fuente informativa, que en días recientes se ha llamado a una segunda reunión al que fue el equipo de gobierno. Aún no está definida la fecha, solo se sabe que ocurriría en el transcurso de las siguientes semanas.
La expectativa es que ahora si se hable ya con mayor consistencia del proyecto de salir a pelear, por segunda vez, la alcaldía de la capital.
O tal vez, el próximo encuentro sea para descartar un proyecto electoral.
Herrera la quiere de candidataLa disputa por la candidatura del PAN a la alcaldía de la ciudad de Puebla se ha ampliado a cuatro aspirantes: la líder histórica del panismo poblano, Ana Teresa Aranda; las legisladoras federales Genoveva Huerta Villegas y Liliana Ortiz, quien es esposa del exedil de la capital Eduardo Rivera Pérez. Y por supuesto la expriista Blanca Alcalá Ruiz.
Hasta donde se sabe, la decisión de quien será la próxima abanderada del albiazul se tomará en el seno de la dirigencia nacional del PAN.
Y el principal impulsor de que Blanca Alcalá sea la elegida es Jorge Romero Herrera, ya que el líder del albiazul fue quien la incorporó a la dirección nacional del partido para que se esté haciendo cargo de las alianzas estratégicas del PAN rumbo al proceso electoral de 2027.
Es parte del proyecto de Herrera de “abrir al PAN” a candidatos que sean garantía de triunfos electorales, sin importar que no sean militantes panistas o que no sean figuras de la derecha. Lo importante es que sean personajes con arrastre para ganar votos.
Desde un principio, se dice, que se planeó evitar un desgaste de la figura de Alcalá. A eso obedece que la exalcaldesa ha negado, hasta el cansancio, que esté buscando ser candidata en la contienda que se avecina.
Ahora, la decisión de que la expriista sea “la carta fuerte” del PAN en la próxima elección, pasa por dos factores básicos:
Primero: se está midiendo el grado de aceptación de las bases del PAN a la posibilidad de que Alcalá sea candidata albiazul.
Al mismo tiempo, la exalcaldesa ha estado teniendo reuniones con los líderes del partido para buscar su apoyo y aceptación.
El mayor problema es que muchos militantes del llamado panismo tradicional abominan todo aquello que huela al PRI o la 4T.
Segundo: se dice que Blanca Alcalá habría presentado una serie de condiciones para competir, como es que ella forme su propio equipo electoral. Dependiendo de la respuesta que le de el PAN, ella tomaría la determinación de participar o abstenerse de aparecer en las boletas de votación.
clh
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