El Arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, en base a los sólidos puentes de comunicación que ha construido a lo largo de 17 años de estar al frente de la grey católica del Estado, –el Papa Benedicto XVI lo designó en febrero de 2009–, ha logrado tender un diálogo abierto y franco con 6 gobernadores y un interino.Se dice fácil, pero no es así.Sobre todo, en la Puebla de los “ángeles y demonios”.Cada mandatario tiene una fe, una creencia y una forma de ser y actuar.Por ello, al cumplir 50 años de ordenación sacerdotal –junio de 1976 de manos de Ernesto Corripio–, al tiempo que el Papa León XIV le ha extendido un año más de estar al frente de la grey católica de Puebla, vale recordar que don Víctor Sánchez es el Arzobispo que tuvo el valor y entereza para enfrentar al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, caracterizado por su soberbia, sectarismo y autoritarismo.Pese a los desencuentros, Monseñor nunca se dobló.Ni se doblegó.Tampoco se plegó a los caprichos de Moreno Valle.Siempre mostró entereza.Fortaleza.Y dignidad.Por ello, destaca la buena relación y diálogo que tuvo con los mandatarios Mario Marín Torres, José Antonio Gali Fayad, Miguel Barbosa Huerta, Sergio Salomón Céspedes y ahora con Alejandro Armenta Mier.Además del interinato de Guillermo Pacheco Pulido.Con ellos transitó en armonía y concordia.Sobre todo en la Puebla de “los ángeles y demonios”.Sánchez Espinoza también es el primer Arzobispo que enfrentó una guerra entre “ángeles y demonios”, donde el mal parecía que vencería al bien.Ahí están los hechos.La trágica muerte de la gobernadora Martha Érika Alonso Hidalgo y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle –se desplomó el helicóptero en que viajaban a la Ciudad de México– el 24 de diciembre de 2018, a tan solo diez días de haber asumido la gubernatura.Y el 13 de diciembre de 2022, el súbito fallecimiento del gobernador Miguel Barbosa Huerta.Hechos que nunca antes habían acontecido en Puebla, como en ningún estado del territorio mexicano, el que dos titulares del Ejecutivo mueran de manera consecutiva.Y el pastor de la grey católica logró mantener la concordia y conciliación de las y los poblanos.Tiempos difíciles que supo sortear el Arzobispo.LA CLASE POLÍTICA PRESENTE EN LA COMIDA DEL ARZOBISPOMonseñor Sánchez Espinosa logró reunir a Tirios y Troyanos –¿ángeles y demonios? – para compartir el “pan y la sal” en la comida de su aniversario 50 de haberse ordenado sacerdote, que presidió Joseph Spiteri, Nuncio Apostólico y representante del Papa en México.Ni qué decir de la clase política.En el comedor del Seminario Palafoxiano estuvieron el gobernador Alejandro Armenta y su esposa Ceci Arellano; los ex mandatarios Sergio Salomón Céspedes y Melquíades Morales Flores; el Presidente Municipal de la ciudad, José Chedraui Budib; Olivia Salomón, directora de la Lotería Nacional.Las alcaldesas de San Andrés Cholula y Atlixco, Lupita Cuautle Torres y Ariadna Ayala Camarillo, respectivamente.Además, los representantes del PRI, PAN, Movimiento Ciudadano.El sector empresarial, dueños y directivos de medios de comunicación.Y las aspirantes a la candidatura de la capital: Laura Artemisa García, Celina Peña y Gaby “La Bonita” Sánchez.Sin descontar, claro, a José Chedraui y Olivia Salomón.Quienes saludaron a los comensales, mesa por mesa, fueron Salomón Céspedes y la legisladora Claudia Rivera Vivanco.Por cierto, Pepe Chedraui constantemente le hablaba –y hablaba– al oído a su compadre Céspedes Peregrina, quien movía o asentaba la cabeza.¿Qué tanto le habrá dicho?¿Que si ya habló con la Presidenta Sheinbaum?¿Que si le darán la candidatura para ir por la reelección en 2027?¿Qué si queda Artemisa… perderán el 2030?¿O se quejaba del maltrato gubernamental?Al tiempo. clh
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