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Martes, 7 de Julio de 2026

El golpe ilegal a Gaby “Bonita” Sánchez

6 Julio, 2026
Fernando Maldonado

La distribución de un video trucado en el que sugiere daño progresivo en el tejido cerebral derivado de su vocación por el boxeo profesional en contra de Gabriela Sánchez Saavedra, al mismo tiempo secretaria de la Juventud y Deporte, es el primer caso que podría documentar la tesis sobre la cual han teorizado los estudiosos del fenómeno comunicacional: la deepfake.

La profusión de ese material apócrifo, a través de teléfonos móviles, que ya condenó la secretaria del Bienestar, Laura Artemisa García Chávez y la presidenta de Morena, Olga Lucía Romero Garci-Crespo, es parte de la esencia de las campañas negras que en el pasado fueron distribuidas por miles, impresas en crípticos esparcidos en colonias y barrios, regularmente aledañas al microcosmos en el que se desenvolvía el personaje al que había que afectar.

No existe hasta este momento un caso análogo en algún otro punto del país en el que habrá proceso interno del Movimiento de Regeneración Nacional para definir a quienes más tarde serán candidatas o candidatos a algún puesto de elección popular. En todo caso, sería el único hasta este momento.

Sucede en un contexto especial. Gaby “Bonita” Sánchez, como se le conoce en el ámbito del pugilismo nacional, sobre todo luego de haber obtenido el triunfo en la pelea profesional frente a la argentina Tamara Demarco en marzo pasado, había sido uno de los perfiles que mayor crecimiento había alcanzado en el renglón de conocimiento en diversas encuestas, de manejo interno y públicas.

La vitrina mediática en la que se convirtió TV Azteca, con quien el Consejo Mundial de Boxeo suele acordar las transmisiones de sus peleas de título mundial, volverá a ser una herramienta extraordinaria si es que la agente de la púgil poblana consigue concretar un compromiso para defender el cetro plata de peso mosca en septiembre próximo.

La historia de vida de la joven peleadora poblana es de excepción, como ya se ha referido. Reiterar es preciso pues se permite establecer una serie de interrogantes acerca de una mujer que ha alentado envidia, enojo y desprecio.

No es subjetivo. Es resultado de estudio puntual de una funcionaria en el Gobierno del estado que antes de ser fichada por Alejandro Armenta desde los tiempos de las campañas, no figuraba en el mapa de la política ni en la función pública.

Junto a otras mujeres y hombres jóvenes que gravitan en la función pública, la boxeadora que con limitados recursos fue abriéndose espacio en donde los golpes son de verdad, no retórica, es uno de los nuevos nombres con los que se pretende la construcción de una nueva clase política.

El golpe artero que recibió a través de un material de dudosa procedencia no debería tener mayor impacto en la persona de la boxeadora. Su formación como deportista de alto rendimiento es resultado del bullyng que padeció desde temprana hora en la escuela. Cuando supo tirar golpes desapareció el maltrato físico.

Fue madre soltera y debió solventar su carrera y estudios al tiempo que se preparó para un deporte que no admite tibiezas ni titubeos. En junio de 2019 en Buenos Aires perdió frente a Yésica “La Tuti” Boop luego de diez cruentos asaltos. La lastimosa derrota no impidió su regreso. Se levantó, y siguió.

Ya se sabe que la política también es un ring de combate en el que se juega rudo. Especialmente entre correligionarios porque está en disputa el poder. En todo caso el uso de la inteligencia artificial (deepfake) en el caso de “La Bonita Sánchez” pone a prueba la declaración de principios en Morena, que prohíbe el denuesto entre aspirantes.

 

@FerMaldonadoMX

 

 

clh

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