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Martes, 30 de Junio de 2026

El músculo duerme, la ambición no descansa

30 Junio, 2026
Ricardo Morales

Uno de mis tangos favoritos es “Silencio” que en su estrofa inicial dice: “Silencio en la noche, ya todo está en calma, el músculo duerme, la ambición descansa”, sin embargo, en Puebla no sucede lo mismo.

La cercanía de las definiciones para la designación de los abanderados de Morena a los diferentes puestos de elección popular ha desatado la ambición de los diferentes actores políticos, incluso al interior del propio grupo hegemónico, el “armentismo”.

Ayer en este mismo espacio dábamos cuenta de la lucha que se ha desatado al interior de este grupo, cuyo origen es el hacerse de la candidatura a la presidencia municipal de Puebla, la “joya de la corona” de la elección del próximo año.

Sin embargo, Puebla capital es solo el reflejo de la lucha que ya se vive en el resto de los 216 municipios de la entidad. Olvídense de las diputaciones locales y más de las federales, que ya muy pocos ambicionan por no haber recursos para gestión, la lucha de verdad por el poder es por las alcaldías que van a estar en juego.

Y es aquí en donde el nuevo hombre fuerte al interior de Morena Puebla, Pablo Salazar Vicentillo, el operador electoral del gobernador deberá de sacar toda su experiencia, para conducir un proceso de selección de candidatos, que evite las rupturas que ya se ven venir por delante.

Los riesgos de una ruptura son latentes y más ahora que la oferta electoral se amplió con la llegada de dos nuevas fuerzas políticas, “Somos México”, aparentemente opositor a Morena y Construyendo Condiciones de Paz, otro apéndice del oficialismo.

En Puebla capital no se vislumbra el riesgo de una ruptura para el oficialismo, sin embargo, como ya lo he comentado en múltiples ocasiones, sí de que pueda existir una “parálisis” gubernamental, en caso de que la decisión no favorezca a una de las cartas del mandatario estatal.

Eso es por lo que respecta en la capital, pero lo más fuerte se va a dar en los 216 municipios restantes de Puebla, en donde la pasión ya se comenzó a desbordar en algunos sitios en donde existen hasta 20 aspirantes a registrarse por parte del oficialismo.

La amenaza en todos los casos es la misma: “si no me dan la candidatura, entonces me voy con la oposición”.

Este chantaje si bien no es nuevo, hoy si representa un riesgo para el actual grupo en el poder, porque sin bien es cierto, la oposición luce desfondada (moralmente derrotada) y de rodillas, hay personajes que pueden ser competitivos y que, sumados a una fuerza política de oposición, si pueden dividir el voto morenista, que se potencializa a través de los beneficios de los programas sociales.

El panorama luce complicado en varias de las cabeceras distritales como: Atlixco, San Pedro Cholula, San Martín Texmelucan, Tehuacán, Teziutlán, Zacatlán y Huauchinango.

Carvajal no se baja. El diputado federal por el distrito 6 con cabecera en la ciudad de Puebla, Alejandro Carvajal, no quita el dedo del renglón en su intención de convertirse en el candidato de Morena a la alcaldía de Puebla.

Razones no le faltan a nuestro personaje que ha ganado tres veces consecutivas la diputación como representante de esta demarcación, antiguamente considerada como uno de los bastiones del PRI.

Carvajal solo está a la espera de la publicación de la convocatoria por parte de su partido, para elegir a quien será el representante de la 4T en Puebla capital.

En un esquema de polarización y de choque de trenes, perfiles como el de Alejandro ligados toda su vida a la lucha de la izquierda pueden llegar a ser una buena opción para que Morena busque mantener el gobierno de la cuarta ciudad más importante del país.

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clh

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