La historia de México puede analizarse desde muchas perspectivas, pero Abel Pérez Zamorano, plantea que el poder económico ha influido en las decisiones políticas desde la Conquista hasta la actualidad. Independientemente de si se comparte o no esta visión, invita a reflexionar sobre la desigualdad, la concentración de la riqueza y el papel de la ciudadanía en la construcción de un país más justo.
Pérez Zamorano es Doctor en Economía por la London School of Economics y Profesor Iinvestigador de la Universidad Autónoma Chapingo, expone las siguientes consideraciones:
-Desde la Conquista española, la nuestra es una historia de lucha de clases, donde los poderosos en cada etapa han impuesto su dominio económico y político.
-La más alta civilización entonces existente en América fue arrasada; sus recursos naturales, como la plata y el oro, saqueados; la población indígena fue casi exterminada por sobreexplotación, hambre y enfermedades desconocidas aquí.
-Estudios serios revelan que a finales de la Colonia quedaba menos del 10 por ciento de la población nativa existente desde la Conquista. México fue sometido al yugo colonial español durante tres siglos; desde el inicio se impuso a los indígenas el régimen de la encomienda, brutal sistema de esclavitud disfrazada.
-Contra esta situación estalló la Guerra de Independencia, encabezada principalmente por don Miguel Hidalgo y don José María Morelos. Ambos próceres buscaban crear una república y “echar fuera a los gachupines”, como habían llegado, sin llevarse sus riquezas mal habidas.
-Lamentablemente los proyectos, justicieros y progresistas de Hidalgo y Morelos, no se materializaron, porque ambos caudillos fueron asesinados. Se terminó imponiendo el imperio de Agustín de Iturbide, que duró escasos 8 meses, entre 1822 y 1823.
-Iturbide, de padre español peninsular, pertenecía a una rica familia de comerciantes y terratenientes de Valladolid (Morelia), de la noche a la mañana se volvió “partidario de la Independencia”. Proclamó con Vicente Guerrero el Plan de Iguala y terminó apoderándose de la victoria. Con la Independencia, bastante relativa y acotada en los Tratados de Córdoba, triunfaron los ricos, mientras los pobres siguieron padeciendo como siempre, víctimas de los viejos y nuevos terratenientes.
-Al caer Iturbide, los ricos conservaron el control, que asumió años después otro terrateniente: el veracruzano Antonio López de Santa Anna, quien gobernó México en 11 ocasiones, de manera intermitente, desde 1833 hasta 1855, año en que fue derrocado por la Revolución de Ayutla.
-Tomaron el poder los hombres de la Reforma, pioneros del desarrollo capitalista; por ejemplo, buscaban eliminar los latifundios, laicos y eclesiásticos (base de la estructura terrateniente semifeudal) e incorporar la tierra al mercado; una política indudablemente revolucionaria en su momento, pero de corte capitalista y que entonces no prosperó.
-Los terratenientes resistieron, lanzaron la Guerra de Reforma y trajeron a Maximiliano, pero el latifundio cobró renovadas fuerzas y durante el Porfiriato alcanzó su apogeo. En general, menos del 1 por ciento de las familias de finales del Siglo XIX y principios del XX poseían el 85 por ciento de las tierras cultivables. Con ellos gobernó Porfirio Díaz.
-Contra ese orden terrateniente y luego de progreso capitalista se alzó la Revolución Mexicana de 1910, encabezada por la clase burguesa, con Madero, Obregón y Carranza como líderes más distinguidos. Los campesinos pusieron su sangre para derrocar al régimen.
-Sin embargo, en 1911, siendo ya Presidente, Madero se negó a devolver las tierras a las comunidades, como había prometido a Zapata y a los campesinos de Morelos quienes desconocieron al gobierno, lanzaron el Plan de Ayala y reiniciaron la lucha armada. Habían sido burlados, una vez más, con falsas promesas.
-Finalmente, los líderes populares, artífices del triunfo revolucionario, fueron asesinados por el gobierno capitalista: Zapata y Ángeles, en 1919 y Villa en 1923. Quedó así descabezado el pueblo trabajador y nuevamente el poder en manos de los ricos. Y el pueblo, siempre utilizado y marginado, quedó a la espera, recibiendo promesas, engaños y migajas tranquilizantes, como hasta hoy.
-A más de cien años del triunfo de la Revolución Mexicana, México sigue económicamente dominado y políticamente gobernado por la clase rica. Ahora el poder tras el trono lo detentan las poderosas empresas trasnacionales, los monopolios del imperialismo y también magnates mexicanos que concentran la riqueza. Según Oxfam, la fortuna de los 22 milmillonarios mexicanos se multiplicó por 4.2 veces en los últimos treinta años.
-Esta tendencia acelerada lleva décadas y continúa hoy en un régimen donde pretendidamente los pobres son primero, pero la realidad de los más humildes sigue siendo la de siempre, hay pobreza y necesidad en todas sus formas y grados.
-En esta apretada reseña de las luchas de clases en México, el pueblo ha sido siempre utilizado y marginado, invariablemente condenado a servir a los ricos en la paz como en la guerra. Y la causa es que ha ido siempre a la zaga de las clases acomodadas, sirviendo como carne de cañón, sin constituirse en fuerza independiente, libre de ataduras.
-La clase trabajadora ha carecido de un partido propio con un claro proyecto de país, suficientemente educado, organizado y disciplinado, capaz de encabezar a las grandes masas para tomar el poder y formar un gobierno estable y fuerte; capaz también de hacerse respetar y de imponer respeto a la soberanía nacional y de orientar la política económica (impuestos, gasto público, etc.) en favor de quienes se ganan la vida con su trabajo, sin explotar a otros.
Concluye Pérez Zamorano, dirigente del Movimiento Antorchista (MA), en el Estado de México que el MA ha surgido para construir esa organización que agrupe a todos los explotados que deseen luchar por el verdadero progreso de México y el bienestar del pueblo. Es momento de terminar esta ignominiosa historia de control por los ricos y de abrir paso a una nueva época donde gobierne el pueblo en interés del pueblo. Lograrlo es posible; es cosa de poner manos a la obra.
5 MIL CALLES REHABILITADAS
Con la conclusión de la rehabilitación de 33 vialidades, equivalentes a 5 mil calles, el Gobierno del Estado cumple su compromiso y fortalece la movilidad en la zona metropolitana y el interior de la entidad, mediante un esquema de obra pública con inversión 100 por ciento estatal.
Durante un recorrido por los cinco Circuitos de Movilidad Rehabilitados en Puebla Capital, el Gobernador Alejandro Armenta Mier afirmó que estas acciones responden al compromiso de transformar la infraestructura vial y forman parte del modelo de desarrollo que impulsa junto con la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para acercar bienestar a las familias poblanas.
El Ejecutivo estatal recordó que Puebla recibió el año pasado 8 mil 500 toneladas de pétreos, volumen equivalente a lo que administraciones anteriores obtuvieron en 12 años, lo que permitió reducir el costo de las obras a una tercera parte. Señaló que estos resultados también son consecuencia del combate al robo de hidrocarburos, tarea que el Gobierno del Estado mantiene de manera coordinada con la Secretaría de la Defensa Nacional (DEFENSA), Marina y la Guardia Nacional (GN).
Armenta Mier afirmó que el objetivo es dejar en óptimas condiciones las 53 mil calles de la capital poblana y la totalidad de las carreteras estatales. Informó que este año se adquirirán otras 24 mil toneladas de AC-20, con lo que Puebla pasará de 8 mil 500 a 36 mil toneladas de este material, suficientes para rehabilitar 420 kilómetros de vialidades, equivalentes a cuatro veces la distancia entre Puebla y la Ciudad de México, así como cerca de 28 mil calles.
Precisó que, tras recibir alrededor del 80 por ciento de las calles en malas condiciones, durante 2027 las acciones se enfocarán en vialidades secundarias y, para 2028, llegarán a las calles de colonias y unidades habitacionales de la capital poblana.
En fin, como dice la copla flamenca:
No hay un hoyo más profundo
que aquél de la sepultura,
que allí se acaba el dinero,
el orgullo y la hermosura.
clh
Vistas: