Desde una óptica centrada queda claro que un triunfo de la Selección Nacional de México no otorga ningún beneficio político o electoral a la 4T, pues el desempeño del equipo de futbol está al margen de la acción de cualquier gobierno. Sin embargo, ahora es distinto porque la derecha está buscando cualquier yerro, fracaso o conflicto en el Mundial de Futbol para manipularlo y utilizarlo para golpear, debilitar, denostar a la presidenta Claudia Sheinbaum, a Morena y en general a todo el universo del obradorismo.
En algunas redes sociales, principalmente en cadenas de whatssapp, han empezado a circular mensajes que, más o menos, dicen así: “Si no llegamos ni al quinto partido es por la mediocridad que los chairos le metieron al país” (Sic). Es parte de una estrategia dolosa de querer vincular un posible mal desempeño de la Selección Nacional de México a la 4T, sin importar que no haya una manera lógica de relacionar el resultado de partidos de futbol con los gobiernos morenistas.
Tal mensaje es en alusión a que se ha marcado como límite, desde hace varios años, que si el conjunto mexicano logra llegar y ganar hasta el quinto partido de un Mundial es que fue competitivo. Aunque en esta ocasión, por haber 48 contendientes, tendría que ser el sexto partido como meta para el equipo dirigido por Javier “El Vasco” Aguirre trascienda hasta los cuartos de final del torneo.
La organización del Mundial y el manejo de la Selección Nacional son asuntos estrictamente privados, en donde los que intervienen son los intereses empresariales que controlan al futbol profesional tanto en México como en la FIFA. Nada tiene que ver el gobierno de la República, ni Morena o alguna otra organización política. No obstante, la derecha está buscando desarrollar una narrativa manipulada para acusar a la izquierda del posible fracaso deportivo.
En el mundo de las “guerra sucia” de la derecha todo se vale y es objeto distorsión. Es lo que se llama infodemia, que es difundir masivamente en redes sociales mensajes falsos, sensacionalistas, llenos de prejuicios, para generar pánico, enojo, pesimismo entre la población.
Y no solo son mensajes en espacio cibernéticos, sino también hay redes de financiamiento para alimentar conflictos sociales.
Tres ejemplos claros de esa manipulación son los siguientes: el empresario Ricardo Salinas Pliego, el dueño de Televisión Azteca y el nuevo líder de la derecha, que suele tildar de “zurdos de mierda” a todos los militantes de izquierda y activistas de movimientos sociales, en los dos días previos a la inauguración del Mundial empezó a escribir en sus redes sociales mensajes aparentando que, ahora, es un hombre con mucha sensibilidad social.
Usando las imágenes y videos de marchas que fueron detenidas en la calzada de Tlalpan, en la Ciudad de México, para que no llegaran al estadio Azteca, en los días previos del arranque de la justa mundialista, escribió:
#NoEstanSolos Viva la lucha de los maestros de México” (Sic), en lo que es una falsa postura de apoyo a la CNTE que mantiene un fuerte conflicto con el gobierno federal, pues apenas hace unos años Televisión Azteca pedía el despido masivo de los profesores de este movimiento cuando luchaban contra la reforma educativa del gobierno peñista.
Otro mensaje, del empresario acusado por el SAT de ser un evasor fiscal, es el siguiente: “Las madres buscadoras lloran a sus hijos ante un gobierno de México indolente que no atiende las necesidades de la gente”. Dicho contenido lo hizo acompañar de un video de una marcha de un colectivo de madres buscadoras.
Un segundo ejemplo es que hubo financiamientos “anónimos” para que algunos grupos sociales se pudieran trasladar a la capital del país para protestar durante la inauguración de la justa mundialista. Era un intento de que hubiera enfrentamientos con la policía y se acusara a la 4T de reprimir a la población.
La tercera situación se registró en el primer partido de la Selección Nacional, pues resulta que llegaron grupos de supuestos aficionados, con boleto en mano y sin importar el alto precio de las entradas, que desde las áreas de estacionamiento y luego ya colocados en las gradas del estadio Azteca, estuvieron gritando, alentando, la consigna: “Fuera Morena”.
A eso obedeció que la presidenta Claudia Sheinbaum tomara distancia de la ceremonia de apertura del Mundial, ya que se había advertido –desde semanas atrás– que se preparaba una rechifla en su contra para aparentar un acto de repudio de “la población de México”.
Y queda claro que, si se hubiera producido una rechifla contra la mandataria, se habrían reproducido los videos de este hecho hasta el cansancio en redes sociales para que la derecha construyera una narrativa tendiente a buscar derribar la popularidad de Sheinbaum Pardo.
Por eso los 40 días del Mundial, se han convertido en un periodo de extrema tensión para la 4T rumbo al proceso electoral de 2027.
Ante tal panorama, en esta ocasión, al movimiento obradorista le caería bien que México avance hasta por lo menos los octavos de final de la justa futbolística.
clh
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