Una idea que ha nacido entre algunos miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI es voltear a ver María del Pilar Vargas Morán, mejor conocida como Pili Morán, como la posible candidata de esta fuerza política a la alcaldía de Puebla. Un movimiento que refleja un viraje del tricolor hacia la extrema derecha, donde cree que podría recuperar algo del potencial electoral que ha venido perdiendo de manera vertiginosa en la última década.
Pila Morán es actualmente militante del PAN, partido en el que ha sido consejera nacional y fallida candidata a diputada federal en 2024, pero la actividad que más resalta es que está al frente del Movimiento Construir Puebla y está vinculada a Red Familia, que son organizaciones conservadoras que están en contra de la diversidad social y los derechos de género.
Hasta ahora en el PRI quien se viene perfilando para ser la candidata a la presidencia municipal de la capital es Delfina Pozos, la única diputada local que tiene el tricolor y es el último liderazgo salvable de dicha fuerza política, en la cual la mayor parte de sus cuadros más destacados han migrado, en mayor cantidad, a Morena, y en menor proporción a Movimiento Ciudadano.
Fuera de Delfina Pozos no se observa a ninguna figura del PRI que pudiera tener presencia y un discurso realmente opositor a la 4T, que es el rival a vencer en la contienda de 2027.
Hasta hace unos días, no se percibía ninguna otra opción viable para el tricolor, que enfrenta el reto no de ganar elecciones, sino de no desaparecer, pues en los últimos 16 años ha perdido –en el estado de Puebla– dos terceras partes de sus votantes.
Sin embargo, en torno a la diputada local priista hay dos factores en contra: por un lado, enfrenta un veto del presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, alias Alito, que se reflejó en 2025 cuando no la dejó competir por la dirigencia estatal del tricolor e impuso en ese cargo a Xitlalic Ceja García, quien ha resultado una directiva muy gris al frente del partido.
Ahora pareciera que está re-naciendo esa actitud de Alito de quererle cerrar el paso a Pozos, sin importar el saldo negativo que eso provoque a su propio instituto político.
Un segundo factor es que en el CEN del PRI ha venido creciendo la idea de que en la militancia tradicional del tricolor no se va a encontrar los votos que urgentemente necesita recuperar el partido, por lo que debe virar hacia los sectores más conservadores del país, que es en donde más se alberga el odio clasista hacia la 4T, y buscar quitarle esos sufragios a su ex aliado electoral: el PAN.
Una idea que ha venido secundando Rosario Robles Berlanga, quien actualmente es la coordinadora nacional de la Red Ciudadana para le Defensa de México, que es una organización creada por Alito para intentar reorganizar la estructura territorial del tricolor.
En abril pasado, Robles visitó el Comité Directivo Estatal del PRI en Puebla y de ese encuentro se habría llevado una lista de mujeres que podrían ser una opción para ocupar la candidatura priista en la capital del estado.
Entre los muchos nombres que ahí se anotaron estaba el de Delfina Pozos y el de Pili Morán, advirtiendo que la segunda es parte de la estructura orgánica del PAN.
Al ser revisada la lista, se dice, que de inmediato Alito habría tachado el nombre de Delfina Pozos, como parte de un encono que mantiene el presidente del otrora partido oficial en contra de la legisladora.
En cambio, un nombre que le gustó es el de Pili Morán por su talente conservador y por su fuerte activismo en la opinión pública de la Angelópolis.
En esa parte no se equivoca el PRI, ya que Pili Morán tiene atrás una fuerte difusión de su persona. Después de haber perdido la elección federal de 2024, en el distrito 9 de la capital por una abrumadora diferencia de 43 mil votos en contra de Morena, no ha dejado de promoverse con espectaculares, conferencias, redes sociales y muchos recursos propagandísticos en torno a Red Familia y el Movimiento Construir Puebla
De hecho, está por presentar un libro titulado “La ciudad que mereces”, cuyo titulo sugiere que es un recurso propagandístico para volver a competir por un cargo de elección popular en la capital del estado. Es un texto que lleva un prologo de Mario Romo, quien es el presidente nacional Red Familia.
No se sabe –hasta ahora— si la posibilidad de ser candidata del PRI ya se lo hicieron saber a Pili Morán y lo más importante, si ella estaría dispuesta a aceptar.
Se sabe que Morán ha sido muy crítica de la vida interna del PAN y que tiene la inquietud de seguir buscando un cargo de elección popular. Aunque por su perfil difícilmente podría funcionar fuera de las filas del Partido Acción Nacional, que es la fuerza política conservadora con más capacidad de ganar triunfos electorales.
Red Familia representa a más de mil agrupaciones en todo el país y se ha destacado por ser la organización que ha encabezado las protestas contra la Suprema Corte de Justicia de la Nación por la despenalización del aborto y los derechos de identidad de menores de edad. Su visión se orienta a promover el modelo de familia tradicional y se opone, entre otras cosas, a la educación pública, bajo el esquema de que los padres deben decidir el modelo de enseñanza que reciban sus hijos.
Se sabe que atrás de Red Familia estarían presentes los apoyos empresariales que han venido financiando las campañas de guerra sucia contra la 4T.
Por eso para el PRI se le hace atractiva la personalidad de Pili Morán. Lo que no queda claro es si a ella le interesaría participar con el tricolor.
clh
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