La minería en la Sierra Norte de Puebla, especialmente la extracción de feldespato a cielo abierto, ha generado denuncias recurrentes de deforestación, contaminación del agua, agotamiento de manantiales y afectaciones a la salud de las comunidades.
La región de la Sierra Norte, principalmente municipios como Zacatlán, Ixtacamaxtitlán, Tetela de Ocampo, Chignahuapan, Tlatlauquitepec, Cuetzalan entre otros, es rica en minerales no metálicos y ha sido objeto de concesiones para minería metálica y proyectos extractivos más amplios.
Desde hace tiempo, organizaciones de la sociedad civil, así como comunidades de los pueblos originarios (nahuas, macehuales, totonacas y otomíes), y reportes independientes han documentado el impacto de esta actividad (la minera) desde hace décadas.
Deforestación y alteración del paisaje
En Zacatlán, la minería a cielo abierto lleva más de medio siglo. Organizaciones civiles reportan la deforestación de más de 800 hectáreas en la última década, con pérdida de cobertura forestal (oyameles, encinos y bosques de coníferas). Esto afecta la recarga de acuíferos y genera erosión.
En julio de 2026, la Profepa clausuró una mina ilegal de feldespato en el paraje El Ranchito (Metlaxixtla, Zacatlán) tras denuncia vecinal. Causó remoción de vegetación en unos 3 mil metros cuadrados de bosque sin permisos de Semarnat para impacto ambiental ni cambio de uso de suelo forestal.
Contaminación y agotamiento del agua
De la misma forma, las organizaciones ambientalistas y las comunidades de pueblos originarios de la región reportan constantemente la contaminación de manantiales, arroyos que presentan agua lechosa (turbia por sedimentos) y descenso del nivel freático y desabasto para comunidades.
Estas afectaciones se atribuyen directamente a la extracción a cielo abierto, que remueve grandes volúmenes de material y altera los flujos hídricos. El agua contaminada llega a poblaciones.
Estudios de emisiones (RETC 2018) en industrias mineras de la zona (como Teziutlán) identifican riesgos por compuestos tóxicos atmosféricos (mercurio, cromo, níquel, etc.), con potenciales efectos crónicos en la salud.
Otros impactos ambientales y en salud
Otros problemas causados por las mineras son: la presencia de polvo de sílice durante extracción y transporte, que genera problemas respiratorios en pobladores.
También se registra erosión de suelos, pérdida de biodiversidad y fragmentación de hábitats.
En contextos más amplios de la Sierra Norte, se suman riesgos por proyectos de hidrocarburos (histórico uso de fracking y planes de Pemex para reactivarlo en zonas como Pantepec, Francisco Z. Mena y Venustiano Carranza).
Proyectos y empresas involucradas
Puebla es el principal productor nacional de feldespato (mineral no metálico para vidrio, cerámica y esmaltes). Hay operaciones activas o en trámite en Zacatlán y alrededores.
Investigaciones del Colectivo Regional en Defensa de los Bosques y el Territorio (CRDBT) identifican 12 proyectos extractivos (minería metálica/no metálica, hidrocarburos, hidroeléctricos y fotovoltaicos) que afectan 361 mil hectáreas (9.2 por ciento de la superficie del estado) y consumen más de 4 mil 670 millones de metros cúbicos de agua al año.
Empresas destacadas
Las principales empresas involucradas en proyectos de extracción en la sierra Norte de Puebla son: Almaden Minerals (canadiense).
Proyecto Ixtaca (oro/plata) en Ixtacamaxtitlán: detenido por resistencia comunitaria.
Minera Autlán y relacionadas, las cuales tenían concesiones canceladas en 2025 en territorios mazehuatl (Atexcaco I, II y Macuilquila en Cuetzalan, Tlatlauquitepec y Yaonáhuac).
Otras empresas con presencia en la zona son: Covia Holdings, Feldmex, Grupo Ferromin, de las más importantes en proyectos de extracción.
Resistencia comunitaria y logros legales
Las comunidades indígenas y campesinas han organizado asambleas, amparos y movilizaciones contra la imposición de proyectos sin consulta previa, libre e informada. Logros clave:
Plataformas como “Sierra de Apuestas” (PODER) documentan concesiones, mapas interactivos y beneficiarios reales, lo que ha contribuido a frenar la depredación de las mineras en la sierra Norte de nuestra entidad.
El balance
La minería genera empleos limitados según reportes comunitarios (muchas veces temporales o externos) y representa una fuente de ingresos fiscales, pero las comunidades denuncian que los costos ambientales y sociales superan los beneficios locales.
Hay victorias legales y regulatorias (clausuras, cancelaciones), pero persisten operaciones legales e ilegales, especialmente de feldespato en Zacatlán.
El extractivismo (incluyendo amenazas de fracking) choca con la defensa del agua, bosques y modo de vida de los pueblos originarios de la Sierra Norte.
Los datos varían según la fuente (oficial vs. comunitaria), pero la documentación de impactos en agua y bosques es consistente en medios independientes y organizaciones de la sociedad civil.
La batalla en contra de esta actividad depredadora del medio ambiente por parte de las comunidades de nuestra Sierra Norte es algo que no se debe ignorar y es digna de reconocimiento a nivel mundial.
clh
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