En Ciudad Serdán se vive una guerra desatada por la candidatura a la diputación federal, hoy en manos de Ignacio Mier Bañuelos.
El legislador busca abiertamente la reelección, pero del lado “oficial” la carta es Andrés Villegas Mendoza, presidente del Consejo de Morena y legislador local.
Mientras Nachito ya mejor dejó que su papá Ignacio Mier Velazco, líder de la mayoría morenista en el Senado, haga la campaña por él.
En eso de las mentadas asambleas informativas hace unos días, Nacho papá, hizo gira por Ciudad Serdán, acompañado como le dice “mi tocayo”, no su hijo, para promoverse.
En esta suplantación de candidato, el nombre que queda en el imaginario colectivo es el de Nacho Mier, sin saber si es papá o hijo que para el caso de las mediciones es lo mismo.
El padre que ya hizo campaña por años y recorrió la zona como aspirante hasta a gobernador, trae la marca que también quiere heredar al orgullo de su nepotismo.
Del otro lado, figura el Villeguitas, quien trae respaldo político “oficial”, lo que otra vez enfrenta a Los Primos.
Aún con el respaldo del armentismo, Andrés no repunta en las encuestas, y espera que le eche la mano la lideresa nacional de Morena, Ariadna Montiel.
Está debajo de las preferencias frente a los Nachitos, quienes enfrentan la loza del nepotismo que en Morena no se dejará pasar.
La participación del Villegas se complicará más, porque el mayor de los Mier ya tomó la decisión de descarrilarlo, por la vía judicial y fiscal ante su negro pasado de relaciones impresentables.
Así que mientras uno trae mala nota, el otro es suplantado por el padre, porque de plano no conecta con el electorado.
Con estas mulas toca también arriar, porque no hay tercero en discordia. Jesús Morales junior se rajó por la federal.
Pobre de Ciudad Serdán, la tierra de exgobernadores.
clh
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