Faltando 11 meses para la próxima elección, en San Pedro Cholula solo hay tres aspirantes con un buen posicionamiento y capacidad de disputar la alcaldía. Del lado de la 4T, la edil Tonantzin Fernández Díaz no tiene rivales y es la única con posibilidades de triunfo. En la oposición, el mejor ubicado es Julio Lorenzini Rangel, quien en poco tiempo ha remontado y ha ganado un alto grado de popularidad y competitividad. En un tercer sitio se encuentra la exlegisladora perredista Roxana Luna Porquillo, quien ya fue candidata en los comicios de 2024 y perdió por un margen cerrado frente a Tonantzin Fernández, quien fue postulada por Morena. Si en los dos bandos más importantes se quiere tomar las mejores decisiones, no cabe duda, que en la 4T se tiene que permitir que Tonantzin Fernández busque la reelección, pues aventaja ampliamente a los dos únicos rivales que tendría en Morena: el ex alcalde Luis Alberto Arriaga Lila y la diputada local Nayeli Salvatori Bojalil. Del lado del PAN, partido que en esta ocasión dejará a un lado su alianza con el alicaído PRI, debería postular a Julio Lorenzini, un importante empresario turístico de San Pedro Cholula y quien ya fue candidato a la alcaldía en 2021. Lo interesante de lo que está ocurriendo en este municipio es que se ha creado la idea de que “la mejor carta” para el PAN sería Roxana Luna, por el resultado electoral de hace un par de años en que perdió un apretado resultado de apenas 285 sufragios. Sin embargo, la frialdad de los números de las encuestas reflejan que la ex perredista ha perdido competitividad y confianza del electorado cholulteca a lo largo del último año. Tal situación exhibe que Luna Porquillo no acaba de entrar en el ánimo e identidad de la militancia del PAN, que es el único partido que puede disputarle la plaza a Morena. Sobre todo porque la carrera política de la ex perredista nació en la izquierda y ahora quiere representar al electorado conservador de San Pedro Cholula. Una condición que se agrava para la ex diputada federal por sus titubeos, acercamientos, que ha tenido con el 4T, lo cual reflejaría que ella misma no se siente segura en el partido de la derecha. Para sustentar lo anterior se utilizan dos encuestas de este año, que arrojan los siguientes resultados: En febrero de este año, Roxana Luna tenía un nivel de conocimiento del 54 por ciento, una opinión favorable de 53 por ciento y un grado de confianza del 45 por ciento, según la compañía demoscópica Opina. En ese mes y en la misma encuesta, Julio Lorenzini tenía 47.8 por ciento de conocimiento, una opinión positiva del 47 por ciento y un grado de confianza del 44 por ciento. Técnicamente había un empate entre ambos, con una ligera ventaja de la ex legisladora en el índice de estar presente en el interés de la población. Al cabo de cinco meses, es decir en junio pasado, los números han cambiado drásticamente, según la última medición de la empresa MAS DATA. La encuestadora indica que, de febrero a junio de este año, Lorenzini creció de un índice de presencia en el electorado de 57 a 62 por ciento. Mientras que Luna cayó de 64 a 61 por ciento en el mismo periodo. Acá hay un factor muy importante: desde que Roxana Luna perdió la última elección municipal, en junio de 2024, no ha parado en su activismo, con críticas permanente contra el gobierno de Morena y promoviendo, desde hace unos meses, que pese a la decisión del PAN de no hacer alianzas con el PRI, se tiene que formar un frente común de toda la oposición para poder derrotar a la 4T. Mentiras que Lorenzini no había tocado el tema de buscar la candidatura. Prácticamente ha sido hasta el presente mes de julio, en que abiertamente se ha mencionado su nombre como posible aspirante a la alcaldía de San Pedro Cholula. Lo cual habla de que está en etapa de crecimiento sus índices de popularidad e intención del voto. Dicha diferencia plantea que quien está reflejando mejor dinamismo y aceptación ciudadana es Lorenzini. Hasta hace unos meses, el empresario era conocido por una serial de videos que grabó en diferentes municipios de la geografía poblana sobre atractivos turísticos. Es decir, no ha entrado de lleno al terreno político y ha discutir los problemas de San Pedro Cholula. Del resto de los posibles aspirantes a la alcaldía, la situación es crítica. En Morena –según Opina– el aspirante que marcha en cuarto lugar es Luis Alberto Arriaga, pero con un grado de conocimiento de 46 por ciento, que es 31 puntos abajo que Tonantzin Fernández. Y la parte más crítica es que Arriaga Lila tiene un grado de desconfianza del 60 por ciento, lo cual refleja que fue un pésimo alcalde, cuyo periodo terminó hace 5 años. En el quinto lugar aparece la controvertida diputada local Nayeli Salvatori, quien tiene un índice de desconfianza del 50 por ciento. Tal vez por sus constantes escándalos que exhibe en redes sociales. Hasta el sexto lugar está el empresario Isauro López Romero, mejor conocido como “Chawaro”, quien hace dos años quedó en el tercer lugar de la contienda por la alcaldía bajo las siglas de Movimiento Ciudadano. Ahora su nivel de conocimiento arroja que 6 de cada 10 ciudadanos no lo conocen. clh
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