Espejismos, no resultados
La nueva línea mundial de pobreza se establece en 2.15 dólares, se considera entonces que todas las personas que disponen de menos de esa cantidad al día viven en pobreza extrema. El súper peso permitió estadísticamente que entre 2020 y 2022, 8.9 millones de personas “salieran” de la pobreza. Algo que se interpretó como un hecho histórico.
Sin embargo, esto no se traduce realmente en bienestar ni en una mejor distribución del ingreso, tampoco impacta en una mejoría de la economía nacional. Para ponerlo en perspectiva, en México en 2018 la canasta básica de 32 productos costaba 1,195 pesos y el tipo de cambio del dólar fluctuaba entre los 20.34, para marzo de 2024, esa misma canasta cuesta 2,181 y el dólar esta a 17.
Lo que podemos esperar en el corto plazo, una vez que pase el periodo electoral y la cruda de las elecciones, es que el peso se siga fortaleciendo e incluso llegar a los 15 pesos por dólar.
¿Y luego?
Después puede venir una resaca, ojo, no tan violenta ni grave como las que se presentaban al final de los gobiernos del populismo priista que imita AMLO de Echeverría, López Portillo y Salinas.
Eso gracias a las reformas neoliberales que tanto critica, pero que no se atrevió a destruir y que han servido para aprovechar muchas de estas ventajas y dar certidumbre para evitar un colapso económico.
Otro componente es la autonomía del Banco de México, tanto por el manejo de las reservas, que han llegado a niveles récord, como por el manejo de la inflación y del tipo de cambio. Sin embargo, los desajustes se verán en temas de promoción económica y en las finanzas públicas.
En 1994 vivimos la última crisis de final de sexenio. Salinas dejó al país sin reservas económicas, con fuertes presiones para devaluar, una inflación de dos dígitos, fuga de capitales y una planta productiva devastada. Para enfrentarlo, Zedillo se vio obligado a presentar reformas económicas y profundizar en las que se habían alcanzado, las mismas que AMLO crítica y tacha de neoliberales, pero que han brindado estabilidad al país por más de 25 años.
Al final, entre los difíciles retos que enfrentará la siguiente presidenta está aprovechar las ventajas coyunturales del entorno internacional y consolidar una planta productiva que permita recuperar y generar una mejor distribución del ingreso.
Columna de Mauel Díaz en SDP Noticias
X: @diaz_manuel
Foto Galo Cañas
clh