Investigadores de El Colegio de México (COLMEX) alertaron sobre una evolución preocupante en las estrategias de reclutamiento criminal utilizadas por organizaciones delictivas en México, las cuales han comenzado a aprovechar de manera más sofisticada las plataformas digitales, especialmente TikTok, para atraer a adolescentes y jóvenes.
De acuerdo con el estudio titulado “Del scroll al jale: cómo se recluta en TikTok”, los grupos delictivos han dejado atrás métodos más evidentes como el uso de hashtags, emojis o referencias directas a cárteles. En su lugar, han adoptado formas de comunicación más discretas, apoyadas en elementos culturales como música, imágenes y símbolos que pasan desapercibidos para los sistemas automáticos de detección, pero que resultan reconocibles para ciertos usuarios.
VIDEO Avanza la construcción de la nueva Casa del Abue Oriente en PueblaAnuncian cierre parcial en la lateral de la autopista México-Puebla por obras de pavimentación El análisis documenta la presencia de canciones vinculadas a la llamada “narcocultura”, utilizadas como parte del contenido de reclutamiento. Entre ellas se identifican temas como Pura Gente del Mencho de Revolvér Cannabis, Los Cuatro de las Cuatro Letras de El Komander y El Señor de la Virgen de Los Plebes del Rancho, asociados principalmente al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En el caso del Cártel de Sinaloa, se mencionan canciones como El Mayo Zambada de Los Tucanes de Tijuana, El Azul de Édén Muñoz y El Señor Guzmán de El Komander.
La investigación se basó en el análisis de 100 videos publicados entre marzo y agosto de 2025, donde se identificaron patrones de reclutamiento que, según los especialistas, aumentaron tras operativos federales relacionados con el caso del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco. A pesar de que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó la eliminación de decenas de cuentas vinculadas a estas prácticas, los investigadores señalan que los grupos criminales ajustaron sus estrategias para evadir la moderación de contenido.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es el uso de contenido visual aparentemente inofensivo, en el que se ocultan armas o referencias directas mediante objetos como banderas u otros elementos, con el objetivo de evitar la detección automática de violencia en la plataforma.
Los especialistas identifican tres principales mecanismos de captación. El primero consiste en simular ofertas laborales con supuestos salarios atractivos, transporte, hospedaje y beneficios adicionales. El segundo busca generar identificación emocional a través de música y mensajes aspiracionales, lo que provoca que algunos usuarios manifiesten interés sin necesidad de una invitación directa. El tercero, conocido como narrativa “bélica”, normaliza la violencia mediante la exhibición de armas, vehículos de lujo y estilos de vida asociados al crimen organizado.
Durante la presentación del informe, el investigador Rodrigo Meneses advirtió que este tipo de contenido no ha disminuido pese a los intentos de control digital, e incluso podría haber aumentado después de los operativos recientes. Por su parte, la investigadora Alejandra Vásquez explicó que los grupos delictivos han perfeccionado la forma en la que presentan su contenido, haciéndolo más difícil de detectar por los sistemas automatizados.
En el análisis también participó el periodista e investigador Sergio Aguayo, quien señaló que en muchos casos los perfiles utilizados para este tipo de contenido no ocultan su relación con organizaciones delictivas, sino que emplean símbolos o referencias reconocibles para atraer a posibles interesados.
El estudio advierte además sobre la presencia de menores de edad en los comentarios de estos videos, donde algunos expresan interés por integrarse a estos grupos desde distintas regiones del país. Para los investigadores, esto refleja un problema más amplio relacionado con la vulnerabilidad social, la falta de oportunidades y la exposición constante a contenidos que normalizan la violencia.
Otra de las conclusiones relevantes es que el reclutamiento criminal en redes sociales no depende únicamente de la coerción directa, sino también de factores estructurales como la pobreza, la marginación y la búsqueda de identidad o reconocimiento entre jóvenes.
Finalmente, los especialistas cuestionan la efectividad de las políticas de moderación de TikTok, señalando que, aunque la plataforma prohíbe expresamente este tipo de contenido, en la práctica los mecanismos de control no han sido suficientes para frenar su circulación.