
Estados Unidos.— El fenómeno climático de El Niño avanza hacia niveles que podrían colocarlo entre los más intensos registrados desde 1950, año en que la agencia meteorológica de Estados Unidos comenzó a documentar este tipo de eventos, informó la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.
De acuerdo con la actualización mensual de la NOAA, el calentamiento natural del Pacífico ecuatorial, capaz de modificar los patrones meteorológicos en distintas regiones del planeta, tiene un 81% de probabilidad de alcanzar la categoría de “muy fuerte” durante el otoño, la más alta dentro de la clasificación utilizada por la agencia.
Trump da por “perdidos” a India y Rusia tras su acercamiento a ChinaHoy No Circula: estos vehículos no podrán circular este jueves 9 de julioLos meteorólogos señalaron que sus efectos más notorios podrían presentarse entre el otoño y el invierno, con un mayor riesgo de sequías, lluvias intensas y olas de calor en diversas zonas del mundo.
El fenómeno, que se formó apenas el mes pasado, dejó atrás con rapidez su fase débil y actualmente se ubica en un nivel moderado. Según el pronóstico del gobierno estadounidense, no hay señales de que su fortalecimiento vaya a disminuir. Las temperaturas del océano en áreas del Pacífico utilizadas para medir la intensidad de El Niño se encuentran en niveles récord o cercanos a ellos para esta época del año, en parte por la combinación con el calentamiento de los mares asociado al cambio climático provocado por la actividad humana, indicaron especialistas.
“Es bastante extremo”, señaló Emily Becker, científica de la Universidad de Miami e integrante del equipo de El Niño de la NOAA. Aunque aclaró que no se trata de un fenómeno sin precedentes, sí lo consideró muy inusual.
Becker estimó que este evento podría rivalizar con El Niño de 1997-1998, mientras que otros meteorólogos consideran posible que llegue a ser aún más intenso. El Banco Mundial reportó que el fenómeno iniciado en 1997 estuvo relacionado con desastres meteorológicos que dejaron 23 mil muertes, incrementaron los niveles de pobreza en algunos países y generaron costos de hasta 45 mil millones de dólares para distintos gobiernos.
Daniel Swain, científico del clima de Agricultura y Recursos Naturales de la Universidad de California, advirtió que no se trata de un evento común. Explicó que, además de estar rompiendo marcas para esta época del año, ocurre sobre un escenario de calentamiento global considerable, impulsado por la quema de carbón, petróleo y gas natural. Por ello, señaló que sus impactos podrían no ser iguales a los observados en episodios históricos anteriores.
Becker explicó que un El Niño muy fuerte, medido a partir de las temperaturas del océano en zonas específicas del Pacífico, no implica necesariamente condiciones extremas más intensas, aunque sí eleva la probabilidad de que ocurran.
Entre los posibles efectos en Norteamérica, la especialista indicó que aumenta la posibilidad de un invierno más lluvioso en gran parte del sur de Estados Unidos. También se elevan las probabilidades de condiciones invernales más cálidas en el norte de ese país y en Canadá.
El Niño suele reducir la actividad de huracanes en el Atlántico. En ese contexto, la Universidad Estatal de Colorado, reconocida por sus pronósticos sobre la temporada ciclónica, redujo de forma importante su previsión de tormentas debido a una mayor confianza en que el fenómeno alcanzará una intensidad fuerte o muy fuerte. Los especialistas anticipan que la actividad general de huracanes en el Atlántico se mantendrá muy por debajo de lo normal.
A nivel global, Becker señaló que podrían volverse más probables condiciones más secas en Indonesia, así como un Pacífico oriental más cálido y húmedo.
Swain explicó en un blog que El Niño funciona también como una especie de “termostato” del clima global, al liberar calor acumulado durante años bajo la superficie del océano tropical del Pacífico y transferirlo a la atmósfera. Ese calor finalmente se disipa, aunque antes contribuye a elevar la temperatura del planeta.
Diversos científicos del clima prevén que 2027, impulsado por el calor acumulado, podría superar el récord de temperatura global máxima registrado en 2024, establecido durante el último El Niño fuerte.
Zack Labe, científico del clima en Climate Central, afirmó que un El Niño intenso aumentaría las posibilidades de nuevos récords climáticos relevantes durante los próximos seis a doce meses. Añadió que el fenómeno podría ofrecer una muestra de un mundo aún más cálido en el futuro.
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foto: Especial
Djs
