
Washington, Estados Unidos.– El presidente Donald Trump y la Casa Blanca promovieron una nueva red de gasolineras denominada Freedom Fuel, cuya principal promesa es ofrecer combustible a 3.47 dólares por galón. Sin embargo, registros empresariales y judiciales han generado dudas sobre algunos de los operadores vinculados con la iniciativa.
La cadena comenzó operaciones el mes pasado en la región de Filadelfia y cuenta con 25 establecimientos. Detrás del proyecto aparece un grupo diverso de empresarios, entre ellos un entrenador de la NFL, un recaudador republicano y dos hermanos de Nueva Jersey involucrados en diferentes litigios comerciales.
Por qué el círculo de amigos se hace más pequeño con la edad, según la psicologíaTrump promete represalias contra Irán tras la muerte de soldados estadounidensesTrump celebró públicamente la propuesta antes del periodo de viajes del 4 de julio, cuando los consumidores enfrentaban un aumento en el precio del petróleo relacionado con la guerra contra Irán. Posteriormente, la Casa Blanca difundió imágenes de la apertura de una estación en Pensilvania y atribuyó al mandatario el impulso para reducir el costo del combustible.
La primera gasolinera promocionada se ubica en Dresher, Pensilvania, y pertenece a una filial de Blue Owl Capital. Trump llegó a tener acciones de esa firma valoradas hasta en 25 millones de dólares, aunque su declaración financiera más reciente indica que vendió casi toda esa participación. La Casa Blanca negó que exista una relación personal del presidente con el proyecto.
El Gobierno estadounidense también aseguró que no participa en la empresa, no le ha otorgado financiamiento y no existe una entidad externa que subsidie los precios reducidos. No obstante, reconoció que funcionarios sostuvieron conversaciones con personas relacionadas con la creación de la red.
Alrededor de una tercera parte de las propiedades de Freedom Fuel pertenece a Blue Owl, aunque la compañía sostuvo que solamente renta los establecimientos a contratistas independientes y no interviene en sus operaciones ni decisiones comerciales.
Registros consultados vinculan 14 estaciones con empresas relacionadas con los hermanos Shamikh y Syed Kazmi, quienes han enfrentado demandas por presunto fraude y otras irregularidades civiles. En febrero, un juez federal de Nueva Jersey les ordenó pagar más de 600 mil dólares a un proveedor que los acusó de apropiarse ilegalmente de más de 230 mil galones de gasolina.
Syed Kazmi también recibió una sentencia por 380 mil dólares en una demanda presentada por 7-Eleven, mientras que una empresa operada por Shamikh Kazmi fue declarada en desacato en un litigio relacionado con el uso de marcas de BP America.
La compañía fue registrada el 23 de junio en Delaware por Randy Brown y Yoni Gontownik. Brown trabaja como entrenador de equipos especiales de los Baltimore Ravens y ha expresado públicamente su respaldo a Trump, mientras que Gontownik es un exdirectivo del sector de comercio de materias primas y ha participado en actividades de recaudación política.
Especialistas del sector consideran que vender gasolina a un precio tan bajo podría significar que la cadena opera temporalmente con pérdidas para atraer consumidores. Los precios anunciados comenzaron a subir gradualmente y una estación de Bensalem, Pensilvania, ya ofrecía el galón a 3.82 dólares, aunque todavía se mantenía por debajo de una competidora cercana.
Por su parte, Freedom Fuel Network atribuyó el crecimiento de su negocio al respaldo de Trump y rechazó las dudas difundidas alrededor de la empresa. La red aseguró que su estrategia busca disminuir el precio del combustible para beneficiar a las comunidades donde opera.
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Foto: Especial
Djs