
Teherán, Irán.— El gobierno de Irán negó que tenga previsto reunirse esta semana con Estados Unidos en Qatar, como afirmó el presidente estadunidense Donald Trump, aunque confirmó que una delegación iraní viajará a Doha para dialogar con mediadores cataríes sobre puntos del memorando de entendimiento relacionado con el acuerdo de paz.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, sostuvo en conferencia de prensa que no se ha contemplado ningún encuentro con representantes estadunidenses durante los próximos días. Según explicó, no existe una reunión cancelada ni una negociación directa programada con Washington en ningún nivel.
Suprema Corte frena intento de Trump de limitar la ciudadanía por nacimientoMedidas de autocuidado por pronóstico de lluvias durante el juego México-EcuadorBagaei precisó que el viaje de la delegación iraní a la capital catarí tiene como objetivo revisar la aplicación de algunas cláusulas del memorando de entendimiento, entre ellas la relacionada con la liberación de activos iraníes bloqueados por las sanciones de Estados Unidos.
En Qatar permanecen congelados 12 mil millones de dólares pertenecientes a Irán, y Teherán espera recuperar al menos la mitad de esos recursos como parte del acuerdo firmado con Estados Unidos para poner fin a la guerra.
Las autoridades iraníes reiteraron su postura después de que Trump asegurara que los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, se reunirían en Doha con representantes iraníes para abordar el programa nuclear de la República Islámica.
El pasado 21 de junio, Irán y Estados Unidos acordaron una hoja de ruta de 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo de paz que incluya el tema nuclear iraní, conforme a lo establecido en el memorando.
No obstante, la tensión entre ambos países volvió a incrementarse en los últimos días, luego de ataques iraníes contra varios buques y bombardeos estadunidenses contra objetivos militares ubicados en la costa sur de Irán.
Como respuesta, Teherán lanzó ataques contra bases estadunidenses en Kuwait y Baréin, en un nuevo episodio de escalada entre ambos gobiernos.
