*
Lunes, 20 de Julio de 2026

Más selecciones, más partidos y más polémicas: el balance del Mundial 2026

La Copa del Mundo 2026 cerró con un récord de 104 partidos, 48 selecciones y una edición marcada por grandes figuras, sorpresas deportivas y controversias dentro y fuera de la cancha.
Domingo, 19 de Julio de 2026 13:01
|
Diego Juárez

Estados Unidos.— La final entre España y la campeona defensora Argentina puso punto final a la edición más extensa en la historia de la Copa del Mundo, un torneo que reunió 48 selecciones, se disputó durante casi seis semanas en Estados Unidos, México y Canadá y alcanzó la cifra récord de 104 partidos.

La competencia dejó remontadas dramáticas, goles espectaculares, sorpresas y actuaciones destacadas de varias de las figuras más reconocidas del futbol internacional. Sin embargo, también estuvo acompañada por controversias relacionadas con la tecnología arbitral, los altos precios de las entradas, las pausas de hidratación y las tensiones políticas en torno a la participación de Irán.

Estos son los récords que ‘La Odisea’ consiguió en su estreno en cinesZendaya deslumbró en la alfombra roja de la Odisea con unos aretes de 3 mil años

Una de las principales novedades fue la ampliación del torneo a 48 equipos. Antes del inicio existían dudas sobre la posibilidad de que el nuevo formato provocara encuentros desequilibrados o una fase de grupos con poca emoción, pero selecciones como Cabo Verde, Congo y Curazao consiguieron competir y atraer la atención de los aficionados.

Cabo Verde empató con España en su debut, avanzó a la ronda de 32 y llevó a Argentina hasta el tiempo extra antes de caer por 3-2. Su portero, Vozinha, se convirtió en una de las revelaciones del campeonato a los 40 años y sumó millones de seguidores en redes sociales.

Congo también logró superar la fase de grupos y ofreció resistencia frente a Inglaterra, mientras que Curazao llegó a su último partido con posibilidades de avanzar. Pese a estos desempeños, las selecciones mejor ubicadas en la clasificación internacional terminaron imponiéndose, ya que Argentina, España, Francia e Inglaterra ocuparon los cuatro lugares de las semifinales.

Las grandes figuras también respondieron a las expectativas. La disputa por la Bota de Oro reunió a jugadores como Lionel Messi, Kylian Mbappé, Erling Haaland, Harry Kane y Jude Bellingham.

Antes de la final, Mbappé encabezaba la tabla de goleadores con 10 tantos en el torneo y había elevado a 22 su registro histórico en Copas del Mundo. Messi acumulaba ocho anotaciones en esta edición y 21 en total, con todavía un partido pendiente.

Cristiano Ronaldo no consiguió llevar a Portugal hasta las últimas instancias en el que aseguró fue su último Mundial. Por su parte, Lamine Yamal, una de las figuras emergentes de España, tuvo que recuperar ritmo después de superar una lesión.

La tecnología arbitral volvió a ocupar un lugar central. El VAR intervino en varias decisiones polémicas y anuló goles importantes a selecciones como Alemania, Croacia y Egipto.

El entrenador egipcio Hossam Hassan expresó su inconformidad después de que Argentina remontara una desventaja de dos goles y ganara 3-2 en los octavos de final. El técnico sostuvo que su equipo había sufrido una injusticia, debido a que se le anuló un tanto cuando el marcador todavía era de 1-0.

El balón utilizado durante el torneo, equipado con sensores, también provocó cuestionamientos. En el partido entre Croacia y Portugal, el sistema detectó un contacto mínimo de Igor Matanovic y anuló por fuera de juego el gol de Josko Gvardiol que habría significado el empate en los minutos finales.

El entonces seleccionador croata, Zlatko Dalić, consideró que este tipo de resoluciones le restaba emoción al futbol. Posteriormente dejó su cargo.

Los precios de las entradas fueron otro de los puntos más discutidos. La aplicación de tarifas dinámicas por parte de la FIFA generó acusaciones de que los boletos quedaban fuera del alcance del aficionado promedio.

Los precios oficiales para los encuentros de la fase de grupos oscilaron entre 140 y 2 mil 735 dólares, mientras que para la final alcanzaron hasta 8 mil 680 dólares, cifras muy superiores a las registradas durante el Mundial de Qatar 2022.

Después de las críticas, la FIFA anunció que pondría a disposición de las 48 federaciones participantes una cantidad limitada de entradas con un costo de 60 dólares para cada partido.

El mercado oficial de reventa permitió publicar boletos por cantidades muy superiores a su precio original. Algunas entradas para la final fueron ofrecidas por casi 2.3 millones de dólares. La FIFA no estableció límites para esos precios, aunque sí recibió una parte de cada operación.

A pesar de los cuestionamientos, la asistencia aumentó conforme avanzó la competencia. El torneo tuvo un comienzo irregular, con espacios vacíos en el encuentro entre Corea del Sur y la República Checa en Guadalajara, pero posteriormente numerosos estadios reportaron llenos totales, incluso en partidos sin selecciones o figuras de gran renombre.

Las pausas de hidratación implementadas a mitad de cada tiempo tampoco fueron bien recibidas por una parte del público. Los aficionados las abuchearon y algunos exfutbolistas las compararon con los tiempos fuera utilizados en los deportes estadounidenses.

El exinternacional irlandés Roy Keane señaló que estas interrupciones parecían tiempos muertos. Aunque fueron creadas para proteger a los jugadores del calor del verano, la FIFA determinó que se realizaran sin importar las condiciones climáticas, el estadio o la ubicación.

Los entrenadores aprovecharon esos momentos para ofrecer instrucciones tácticas y las cadenas de televisión los utilizaron como espacios comerciales. Todavía no está definido si la medida se mantendrá en futuros Mundiales, aunque la Asociación Inglesa de Futbol consideró poco probable que se aplique en la Eurocopa 2028.

La situación de Irán fue una de las principales fuentes de tensión política. La guerra en Oriente Medio provocó dudas sobre la participación de su selección, que finalmente trasladó su campamento base de Arizona a territorio mexicano.

El equipo iraní también enfrentó dificultades relacionadas con las visas, debido a que Estados Unidos negó el ingreso a varios integrantes de su delegación. Además, sus representantes denunciaron restricciones de viaje, entre ellas la obligación de abandonar el país inmediatamente después de cada encuentro.

Tras la eliminación de Irán en la fase de grupos, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, expresó públicamente su satisfacción por la salida del equipo.

El papel del presidente Donald Trump también fue objeto de escrutinio. Aunque las restricciones de viaje de su gobierno impidieron la llegada de algunos aficionados, no se reportaron operativos migratorios agresivos en los alrededores de los estadios, como habían advertido organizaciones de derechos humanos.

Trump no asistió a ningún partido antes de la final, pero su relación con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, generó polémica después de que el organismo suspendiera la sanción de un encuentro impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun.

El mandatario reconoció que había llamado a Infantino para solicitar una revisión del caso antes de que la FIFA habilitara al futbolista para enfrentar a Bélgica en los octavos de final.

La federación internacional sostuvo que sus órganos disciplinarios tomaron la resolución de manera independiente. Sin embargo, el episodio alimentó las dudas sobre una posible interferencia política.

La decisión no modificó el destino de la selección estadounidense, que terminó eliminada tras perder 4-1 frente al conjunto belga.

¿Quieres mantenerte a tanto de todas las noticias hoy en Puebla? ¡Explora más en nuestro portal ahora mismo!

Foto: Especial

Djs


 

 





Más leídas