*
Jueves, 23 de Julio de 2026

TDAH en México: millones de menores podrían seguir sin diagnóstico

Al menos 1.5 millones de menores en México podrían vivir con TDAH, aunque la falta de un registro nacional actualizado dificulta conocer la magnitud real del problema.
Jueves, 23 de Julio de 2026 12:16
|
Diego Juárez

Ciudad de México.— Al menos 1.5 millones de niñas, niños y adolescentes en México podrían vivir con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), una condición del neurodesarrollo que con frecuencia permanece sin diagnóstico y puede continuar durante la edad adulta.

La estimación fue planteada por el psiquiatra y neuropsiquiatra Edilberto Peña de León, quien advirtió que el trastorno no debe considerarse únicamente un problema escolar, pues también puede afectar la vida familiar, social y, posteriormente, laboral.

Inflación en México baja a 3.1% durante la primera quincena de julioBanxico da a conocer los principales indicadores financieros de este 23 de julio

Aunque la cifra ha sido difundida por especialistas vinculados con la Universidad Nacional Autónoma de México, no existe un padrón nacional actualizado que permita conocer con exactitud cuántos menores cuentan con un diagnóstico confirmado.

El TDAH se caracteriza por dificultades persistentes para mantener la atención, controlar los impulsos o regular el nivel de actividad. Sus manifestaciones deben ser más intensas de lo esperado para la edad y afectar de manera significativa el desempeño de la persona en distintos entornos.

En algunos pacientes predomina la inatención, con olvidos constantes, problemas de organización y dificultad para concluir tareas. En otros casos son más evidentes la hiperactividad y la impulsividad, mientras que algunas personas presentan una combinación de ambas.

Las estimaciones internacionales sitúan la prevalencia infantil alrededor del 5 por ciento, aunque los porcentajes pueden variar según los criterios utilizados y la población estudiada. En México, especialistas han calculado una presencia de entre 5 y 7 por ciento en niños.

Uno de los principales desafíos es el subdiagnóstico. Muchos menores son identificados después de presentar bajo rendimiento escolar, conflictos de conducta, problemas emocionales o dificultades para relacionarse. Otros pueden llegar a la universidad o al ámbito laboral sin haber recibido atención adecuada.

Peña de León citó una investigación realizada entre mil 837 estudiantes universitarios mexicanos, en la que se detectó una prevalencia de 16.2 por ciento. Aunque el resultado no puede aplicarse a toda la población, muestra que numerosos jóvenes podrían alcanzar la educación superior sin un diagnóstico oportuno.

El diagnóstico del TDAH requiere una valoración clínica especializada que analice la duración e intensidad de los síntomas, así como sus efectos en la escuela, la familia y otros espacios. También es necesario descartar problemas de visión, audición, aprendizaje, sueño, ansiedad u otras condiciones que pueden producir señales similares.

La presencia ocasional de distracción, inquietud o impulsividad no significa automáticamente que exista TDAH. Para confirmar el trastorno, las conductas deben ser persistentes, interferir claramente con la vida diaria y aparecer en diferentes contextos.

El tratamiento puede incluir terapia conductual, orientación para madres y padres, apoyo escolar y medicamentos prescritos por especialistas. La estrategia debe adaptarse a la edad y las necesidades de cada paciente, siempre bajo seguimiento profesional.

Cuando no recibe atención, el TDAH puede afectar el aprendizaje, la autoestima, las relaciones personales y el desempeño laboral. Sin embargo, una detección temprana y un tratamiento integral pueden ayudar a controlar los síntomas y favorecer el desarrollo académico, emocional y social.

La cifra de 1.5 millones de menores permite dimensionar el posible alcance del problema, pero también refleja la necesidad de contar con información más reciente, ampliar el acceso a especialistas y evitar diagnósticos apresurados basados únicamente en problemas de conducta o rendimiento escolar.

 
 


 





Más leídas