
Nueva York, Estados Unidos.— Taylor Swift pagó aproximadamente 160 mil dólares por los permisos policiales relacionados con la seguridad de su boda con Travis Kelce, realizada el fin de semana pasado en el Madison Square Garden, de acuerdo con información proporcionada por el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani.
El operativo contempló el cierre de vialidades y pasos peatonales, además del despliegue de decenas de agentes en los alrededores del recinto durante buena parte de dos días. Al ser cuestionado sobre el pago de horas extras a los policías, Mamdani no ofreció una respuesta directa.
Shakira reacciona contra fotos hechas con IA de su supuesto romance Amnistía Internacional incluye a organización de J. K. Rowling entre grupos “anti-derechos”La pareja celebró el viernes una cena para alrededor de 100 invitados, mientras que el sábado se llevó a cabo la ceremonia y la recepción con cerca de mil asistentes. Pese a realizarse en uno de los puntos más concurridos de Manhattan, ambos encuentros estuvieron rodeados de estrictas medidas de privacidad.
El interés generado por la boda llegó incluso a los residuos encontrados en las calles cercanas al Madison Square Garden. El artista neoyorquino Justin Gignac recorrió la zona el 3 de julio y recogió objetos como tapas de botellas, popotes, utensilios desechables, cinta policial, anillos de dulce y un audífono inalámbrico.
Con esos materiales creó una colección de 50 piezas denominada NYC Pocket Garbage: Not Invited Edition (Taylor & Travis’ Wedding). Los artículos, presentados por el autor como “esculturas”, se vendieron en 25 dólares cada uno y se agotaron en menos de 24 horas.
Entre los objetos comercializados también aparecieron colillas de cigarro y un kit de prueba de ovulación. La propuesta fue difundida con un tono irónico como una oportunidad para adquirir un supuesto recuerdo del enlace, aunque no se demostró que los residuos procedieran del interior del evento.
Los reportes sobre la celebración señalan que Swift y Kelce utilizaron prendas de alta costura de Dior y decoraciones personalizadas. La recepción también habría incluido una rifa con bolsos de diseñador y un Chevrolet Chevelle de 1970 entre los obsequios.
