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Jueves, 13 de Agosto de 2020

Vivió 33 años en EU y regresó en cenizas a Izúcar tras morir de Covid

Perdió la vida el 27 de abril; desde esa fecha todo había sido trámites y una larga espera para recibir sus cenizas
Viernes, 17 de Julio de 2020 09:31
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Lidchy Cano

Izúcar de Matamoros, Pue.- Máximo Pérez era un hombre oriundo del barrio de Santa Catarina, perteneciente al municipio de Izúcar de Matamoros. Murió a consecuencia de Covid-19 en Estados Unidos; su familia lo esperó con un altar y no saben qué harán con sus cenizas.

Registran brote de Covid entre empleados del ingenio de Atencingo en ChietlaFunerarias acosan a familiares de pacientes Covid en IzúcarSu hermano Juventino Pérez comentó que Máximo migró hacia Estados Unidos a la edad de 15 años, y actualmente tenía 48 años, es decir tenía 33 años viviendo en la Unión Americana. Solo había venido a su tierra natal dos veces a visitar a su familia.

Indicó que su hermano era soltero, su vida la dedicó a trabajar para sacar adelante a su familia. Desde pequeño, como al igual que muchos izucarenses de ese entonces, migró en busca del anhelado sueño americano.

Detalló que Máximo perdió la vida a consecuencia del Covid-19 el 27 de abril, desde esa fecha todo había sido trámites y una larga espera para que llegaran sus cenizas.

Radicaba en Brooklyn, Nueva York, era cajero, y no saben cómo pudo haberse contagiado de Covid. Una hermana que radica en la misma zona estuvo al pendiente de él; la familia que se encuentra en Izúcar de Matamoros se enteró de que Máximo estaba enfermo de Coronavirus cuando estaba grave, ya que no quería que su madre se preocupara.

Fue durante la noche del jueves 16 de julio, tras una larga espera de dos meses y medio, cuando arribó de nueva cuenta a su tierra. Su familia lo esperó con un altar con flores, con su foto y unos angelitos, en medio de olor a incienso y lágrimas de sus hermanos y madre, quienes jamás esperaron que Máximo regresaría en cenizas en una pequeña urna a descansar a su tierra natal.

Juventino Pérez está tranquilo de que su hermano ya está en casa, pero siente un profundo dolor, sobre todo porque no esperaban que regresara de esta manera: “nadie piensa que por una enfermedad jamás volverás a ver a tu familiar”.

Agregó que hasta el momento no saben qué harán con las cenizas, cree que por un tiempo estarán en la casa en lo que ven dónde descansarán, porque es difícil no ver un cuerpo, para poderse despedir de él.

En el hogar de Máximo realizarán las actividades religiosas acostumbrada de los barrios de Izúcar de Matamoros, y se rezará un novenario en los próximos días con familiares, amigos y vecinos del lugar.

 

Foto: Lidchy Cano

cdch

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