Cuando se trata de mantener tu cocina reluciente, es vital prestar especial atención a las estufas. Puedes encontrar una amplia variedad de tipos de estufas y estufas en oferta, desde las clásicas de gas hasta las más modernas de inducción. Sin importar el modelo que tengas en casa, la limpieza regular de sus partes es esencial para evitar la acumulación de grasa y suciedad, así como para garantizar un funcionamiento seguro y eficiente.
Sale Puebla y entra Tlaxcala al top 5 de canastas básicas más carasEl secreto de un buen vino tinto: 5 tips para degustarlo como experto Comencemos por los quemadores, esas piezas fundamentales que nos brindan el calor necesario para cocinar nuestros platillos favoritos. Para limpiarlos, primero retiramos las parrillas y las colocamos en remojo con agua caliente y detergente. Mientras tanto, con un cepillo de cerdas suaves y un poco de jabón, limpiamos los quemadores asegurándonos de eliminar cualquier residuo de comida o grasa acumulada.
Las válvulas también requieren atención. Con un paño húmedo y un poco de limpiador multiusos, limpiamos suavemente alrededor de las válvulas para eliminar cualquier suciedad. Es importante no mojar demasiado esta área para evitar daños en los componentes internos.
Las rejillas son otro elemento clave que no debemos pasar por alto. Una vez que las parrillas han estado en remojo el tiempo suficiente, las frotamos suavemente con un cepillo para eliminar la grasa adherida. Si es necesario, podemos utilizar un limpiador específico para eliminar manchas difíciles. Después de enjuagarlas y secarlas completamente, las volvemos a colocar en su lugar.
El horno es una de las partes de una estufa que más suciedad puede acumular. Para limpiarlo, primero lo precalentamos a baja temperatura durante unos minutos para ablandar la grasa y los residuos adheridos. Luego, con un limpiador especial para hornos y un paño, limpiamos las paredes internas, las rejillas y la puerta del horno. Es importante seguir las instrucciones del fabricante del limpiador y usar guantes de protección durante este proceso.
Para las estufas de vitrocerámica o de acero inoxidable, es recomendable utilizar productos específicos que no dañen su superficie. Evita el uso de objetos abrasivos que puedan rayar o deteriorar el material. En el caso de las estufas de vitrocerámica, también es importante limpiar los derrames de líquidos inmediatamente para evitar que se quemen y se adhieran a la superficie.