
Atlixco. Aunque éste municipio es reconocido nacional e internacionalmente por su producción de flores ornamentales y hortalizas, un reciente censo del gobierno de México confirmó la existencia de una modesta pero persistente actividad cafetalera en algunas zonas y comunidades colindantes.
De acuerdo con datos oficiales el cultivo de ese grano en esta región no representa una vocación agrícola masiva como ocurre en las sierras Norte y Nororiental de Puebla donde históricamente se concentra la mayor producción estatal.
Sin embargo, productores locales mantienen pequeñas parcelas sembradas aprovechando las condiciones climáticas y la altitud de ciertas faldas montañosas.
Las cifras referidas forman parte del registro estatal de más de 70 mil 600 hectáreas cultivadas con café en Puebla, entidad considerada una de las principales productoras del país junto con Veracruz, Chiapas y Oaxaca.
Especialistas en economía regional, turismo y emprendimiento de plataformas digitales destacaron que, pese a la hegemonía de la floricultura en Atlixco, existen esfuerzos independientes para conservar y fortalecer el café local como una alternativa productiva y turística.
“Atlixco es famoso mundialmente por la floricultura y las hortalizas, pero también existen iniciativas destacadas relacionadas con el café”, refieren publicaciones especializadas que además subrayan la presencia de parcelas registradas en los padrones de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADR).
En comunidades cercanas a zonas boscosas y de transición climática algunos agricultores han apostado por cultivos de café a pequeña escala principalmente para consumo regional y venta artesanal. Parte de esta producción también comienza a relacionarse con proyectos turísticos, cafeterías independientes y mercados de productos orgánicos.
Expertos agrícolas señalan que el café poblano ha ganado reconocimiento en años recientes por su calidad, especialmente en variedades de altura. Aunque Atlixco todavía no figura entre los grandes polos productores del estado la actividad representa una oportunidad para diversificar la economía rural y abrir nuevas rutas de comercialización.
Mientras las flores continúan dominando el paisaje agrícola del municipio, el aroma del café comienza a encontrar un espacio propio en algunas parcelas atlixquenses que buscan mantenerse vigentes frente a los desafíos del campo mexicano.Final del formulario
Foto: Cortesía
cdch