
Tal vez en el siglo pasado era posible manejarse con una única cuenta bancaria, pero los tiempos han cambiado, y ahora lo normal –a veces, incluso lo esencial– es tener varias. Algunas pueden ser de inversión, otras quizá estén en otro país, y todo eso hace que en muchos casos haga falta mover dinero entre cuentas bancarias para enviar dinero a uno mismo.
Conviene tener claro entonces cómo enviarse dinero a uno mismo, en qué situaciones es buena idea hacerlo, y cuáles son las mejores maneras de hacer estos envíos.
Se considera que se ha hecho un envío de dinero bancario de uno mismo a sí mismo cuando el propietario de ambas cuentas bancarias –la emisora y la receptora del envío de dinero– es la misma persona. Esto puede implicar muchos tipos de envío de dinero diferentes, como:
Envíos de dinero de cuenta corriente a cuenta de ahorros.
Envíos de dinero entre tipos de cuenta idénticos en distintos bancos.
Envíos de dinero de cuentas personales a cuentas comerciales, y viceversa.
Envíos de dinero entre cuentas propias en distintos países.
Además, se pueden usar distintos métodos de envíos de dinero para esto, incluyendo:
Envíos de dinero bancarios tradicionales.
Envíos de dinero cablegráficos.
Aplicaciones de pago P2P.
Recargas de saldo o retiradas de fondos en plataformas de trading e inversión.
Hay múltiples motivos por los que puede convenir enviar dinero a uno mismo, desde la gestión diaria de los propios fondos hasta preparar una mudanza al exterior, aprovechar las mejores condiciones de otro banco, o sencillamente ahorrar.
Gestión del flujo de caja. Es habitual tener una cuenta bancaria solo para gastos, y otras para el ahorro. Se puede enviar dinero entre una y otra para gestionar esos gastos y tener siempre disponible el flujo de caja suficiente.
Fomentar el ahorro. A la inversa, se puede enviar dinero a una cuenta de ahorros para separarlo de los gastos diarios y evitar gastos que no hacen realmente falta.
Obtener mejores rendimientos. Algunos bancos ofrecen un rendimiento mayor por el capital guardado en sus cuentas, así que se puede enviar dinero a sus cuentas para aprovechar estas condiciones.
Inversión. Para invertir de manera más profunda, también se puede enviar dinero a una cuenta propia en una plataforma de trading o a un banco de inversión, y luego a la inversa para retirar los beneficios.
Viajes y reubicación. Casi siempre es indispensable hacer un envío internacional de dinero a uno mismo cuando se tiene previsto emigrar o volver al país de origen, o si se quiere invertir en el extranjero.
Entonces, ¿se puede enviar dinero a uno mismo? Sí, y es completamente normal enviar fondos a otra cuenta de tu propiedad, pero eso no implica que pueda hacerse de cualquier manera. Hay costes asociados y riesgos que hay que tener presente antes de hacer este tipo de envíos:
Costos. Cada envío de dinero implica unos costos, que pueden dispararse si se usa un método poco práctico o –si el envío de dinero es internacional– con una conversión de divisas desfavorable.
Límites de envío. Suele haber límites máximos en los envíos de dinero, que pueden obligarte a hacer más de uno y encarecer el proceso.
Seguridad. Siempre hay que asegurarse de hacer el envío de dinero a la cuenta correcta y evitar caer en estafas de phishing u otros fraudes.
Fiscalidad. Un envío de dinero ACH entre cuentas propias no suele tener carga impositiva, pero siempre hay que verificar las condiciones de cada caso.
Si ya se tiene claro que se quiere enviar dinero a uno mismo, hay múltiples maneras de hacerlo, cada una con sus ventajas y sus casos de uso ideales. Las principales son:
Aplicaciones de envío de dinero. Plataformas como BOSS Money lo ponen muy fácil para enviar dinero a uno mismo de manera segura. Además, con esta app también puedes mandar dinero a México y a otros países.
Envíos de dinero en el mismo banco. Los envíos de dinero entre distintas cuentas de tu propio banco suelen ser muy ágiles y sin costo, aunque no son útiles para viajar al extranjero o aprovechar mejores intereses en otro banco.
Envíos de dinero ACH. Aquí sí que es posible cambiar de banco para aprovechar sus mejores condiciones, además por bastante poco. El problema es que estos envíos de dinero solo pueden hacerse en Estados Unidos.
Envíos de dinero cablegráficos. Por último están los envíos de dinero cablegráficos, un sistema muy antiguo que sigue vigente y que sí permite los envíos internacionales, pero con comisiones –y, a veces, tiempos de demora– mucho mayores.
A la hora de enviarse dinero entre cuentas o hacer un envío internacional de dinero a uno mismo, hay algunos consejos que deberías tener en cuenta para asegurarte de que la transacción sea segura y lo más económica posible. Algunos de los más importantes son:
Probar el envío de dinero con un importe reducido. Si es la primera vez que se intenta enviar dinero entre bancos, lo ideal es probar primero con un importe menor para verificar que todo esté en orden. A partir de ahí, ya se puede incrementar el monto.
Programar envíos recurrentes. Al enviar dinero a uno mismo para el ahorro, merece la pena configurar envíos regulares para evitar la tentación de ahorrar menos de lo que se debería.
Comparar tarifas y velocidades de envío. Distintos operadores cobran diferentes comisiones y realizan los envíos de dinero con más o menos agilidad.
Revisar el tipo cambiario. Esto es especialmente importante en los envíos de dinero internacionales, porque puede aumentar o mermar el monto que se recibe.
Sí, por lo general es absolutamente legal y además está libre de impuestos, salvo en casos muy puntuales. Hay que revisar al detalle la legislación vigente para no caer en errores fiscales.
¡No, para nada! Lo que afecta a este historial es la puntualidad en el pago de deudas y el uso del crédito que ya se tiene. Mover dinero entre cuentas propias no influye en absoluto.
Normalmente se puede estimar en función de la proximidad del envío de dinero. En el mismo banco suelen ser instantáneos, los nacionales a veces demoran 1 o 2 días, y los internacionales pueden tardar un poco más.
En la mayoría de jurisdicciones, estos envíos de dinero no incrementan la carga fiscal porque no son ingresos. El capital total del que se dispone no varía: solo cambia de ubicación.
Sí, por supuesto. Y lo mejor es que ya no se depende de sistemas como SWIFT para hacerlo. También se puede optar por proveedores digitales más económicos como BOSS Money.
Hay muchos casos de uso en los que resulta ideal enviar dinero a uno mismo, desde una mejor gestión del presupuesto hasta la financiación de cuentas de inversión o la preparación de un traslado a otro país. Ahora bien, hay muchas opciones disponibles para mover dinero entre cuentas bancarias, así que conviene compararlos bien para elegir el mejor en cada instancia.
La velocidad de envío es un factor muy relevante en los casos más urgentes, las comisiones son esenciales en todos los casos, mientras que en los envíos internacionales conviene tener muy en cuenta el tipo cambiario. Sea como sea, lo ideal es optar por un servicio seguro, confiable y de bajo costo para gestionar estos movimientos.
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