
En los últimos seis años, el desarrollo de vivienda vertical se ha convertido en la principal apuesta de los constructores en la zona metropolitana de Puebla, impulsado por la limitada disponibilidad de terrenos y el encarecimiento del sector, que ha registrado incrementos de hasta 30% en los costos de construcción.
Así lo señaló Carolina León Soriano, presidenta de la Asociación para la Defensa y Apoyo al Gremio Inmobiliario (Adagi), quien explicó que el mercado inmobiliario local ha tenido que adaptarse a condiciones más restrictivas en materia de suelo urbano, lo que ha modificado tanto el tipo de proyectos como los precios finales para los compradores.
Movilidad no suprimirá tarifas especiales del transporte público; incremento está en análisis Aprovecha, abre la BUAP convocatoria para mil becas en Inteligencia ArtificialDe acuerdo con la representante del sector, actualmente los departamentos considerados más accesibles en la zona de Angelópolis parten de aproximadamente 900 mil pesos, un nivel que refleja tanto la presión en costos como la reducción en la construcción de vivienda de menor valor en esa área de la ciudad.
En contraste, las familias con ingresos más bajos han orientado su búsqueda hacia opciones de vivienda de interés social, con precios que oscilan entre 500 mil y 600 mil pesos, muchas veces mediante la combinación de créditos del Infonavit entre dos personas. Sin embargo, la falta de suelo disponible ha limitado la capacidad de desarrollar proyectos que se ajusten a este segmento.
León Soriano advirtió que tan solo en el municipio de Puebla, el déficit de vivienda social afecta a cerca de 180 mil personas, lo que refleja la magnitud del rezago habitacional en la región.
La dirigente señaló que una de las principales limitantes es la ausencia de un banco de tierras que permita planificar desarrollos a mediano y largo plazo. En su opinión, si existiera una mayor participación de las autoridades en la disponibilidad y ordenamiento del suelo, los desarrolladores podrían enfocarse en proyectos de vivienda social en lugar de privilegiar únicamente desarrollos con mayor rentabilidad.
En este contexto, explicó que la tendencia del sector apunta hacia la construcción de edificios de tipo vertical, ya que este modelo permite aprovechar mejor los espacios disponibles frente a la escasez de terrenos aptos para fraccionamientos tradicionales.
Los terrenos con mayor potencial para nuevos desarrollos se concentran en la zona metropolitana de Puebla, donde se ubica alrededor del 70% de la actividad inmobiliaria, debido a la cercanía con centros de trabajo y parques industriales. Municipios como San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Amozoc y Cuautlancingo han ganado relevancia por su conexión con la capital y su demanda habitacional.
En estos puntos, explicó, muchos trabajadores buscan aplicar sus créditos habitacionales, lo que ha impulsado la expansión del mercado hacia zonas periféricas con mayor disponibilidad de suelo.
León Soriano también destacó la importancia de que las autoridades actúen como facilitadoras del desarrollo urbano, similar a lo que ocurre en otras entidades del país, con el objetivo de estabilizar el valor del suelo y permitir que más familias accedan a vivienda mediante esquemas de financiamiento como el Infonavit.
Finalmente, señaló que los agentes inmobiliarios enfrentan el reto de comercializar productos que se ajusten a la realidad económica de la población, ya que los precios elevados reducen el alcance del mercado potencial. En reuniones con desarrolladores, dijo, ha sido constante la preocupación por la dificultad de construir vivienda accesible en un entorno de costos crecientes y disponibilidad limitada de tierra.
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