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Domingo, 28 de Junio de 2026

La NASA lanza una operación de 30 millones de dólares para rescatar un telescopio espacial

La NASA contrató a Katalyst Space Technologies para intentar elevar al Observatorio Swift, un telescopio espacial que pierde altura por la intensa actividad solar.
Domingo, 28 de Junio de 2026 12:27
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Diego Juárez

Cabo Cañaveral, Florida, Estados Unidos.— La NASA prepara una misión de rescate para intentar salvar al Observatorio Swift, un telescopio espacial veterano que ha comenzado a perder altura y necesita ser llevado a una órbita más alta para continuar sus operaciones científicas.

La operación, valuada en 30 millones de dólares, está prevista para iniciar esta semana con el lanzamiento de una nave robótica desarrollada por la startup Katalyst Space Technologies, empresa contratada por la agencia espacial estadounidense para ejecutar una maniobra considerada compleja y sin garantía de éxito.

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El plan consiste en enviar una nave autónoma llamada Link, equipada con tres brazos robóticos, para alcanzar al telescopio y elevarlo desde su órbita actual, ubicada a unos 360 kilómetros de altura, hasta aproximadamente 600 kilómetros, donde podría mantenerse de forma más estable. El despegue podría realizarse el martes desde un atolón en las Islas Marshall, en el Pacífico, mediante un cohete Pegasus lanzado desde un avión.

El Observatorio Swift, dedicado a la detección de explosiones cósmicas como estallidos de rayos gamma y estrellas en explosión, fue lanzado en 2004 y desde entonces ha escaneado el universo en busca de fenómenos astronómicos de alta energía. Sin embargo, la reciente e intensa actividad solar ha acelerado su descenso, lo que obliga a actuar con rapidez para evitar que pierda viabilidad.

De acuerdo con las estimaciones más recientes, el telescopio, de 1.6 toneladas, necesita mantenerse por encima de los 300 kilómetros para que el rescate sea posible. Ese punto límite podría alcanzarse en octubre, por lo que la misión se desarrollará contra el tiempo. Si la operación resulta exitosa, Swift podría volver a operar en septiembre.

La nave Link tardaría alrededor de un mes en alcanzar y capturar al telescopio, y requeriría un par de meses adicionales para llevarlo a la órbita deseada. El vehículo tiene un tamaño similar al de un pequeño refrigerador de cocina, una envergadura solar de 12 metros y brazos con un alcance superior a un metro, cada uno equipado con pinzas similares a dedos.

El desafío es mayor porque Swift nunca fue diseñado para ser reparado ni capturado por una nave, ya fuera tripulada o robótica. Por ello, funcionarios de la compañía han reconocido que la misión implica un alto nivel de dificultad y que no existe certeza de que pueda completarse con éxito.

La NASA firmó el contrato con Katalyst en septiembre bajo dos condiciones centrales: avanzar con rapidez y evitar que la maniobra empeorara la situación del telescopio. Nueve meses después, la empresa se declara lista para intentar el rescate. Desde la agencia, el director de astrofísica Shawn Domagal-Goldman reconoció que muchos dudaban de que el proyecto pudiera llegar tan lejos.

Para ganar tiempo, la NASA decidió apagar los instrumentos científicos de Swift, con el objetivo de ralentizar su descenso. Las observaciones del telescopio quedaron detenidas desde febrero. La jefa de misiones científicas de la agencia, Nicky Fox, defendió el esfuerzo al señalar que, si el observatorio reingresa a la atmósfera, se perdería una capacidad científica importante que actualmente no puede ser reemplazada con el presupuesto disponible.

El caso de Swift también podría abrir la puerta a futuras misiones de mantenimiento espacial. Katalyst Space Technologies considera este rescate como el inicio de un nuevo modelo de servicios en órbita, con robots capaces de reparar, elevar, reabastecer e incluso apoyar la construcción de infraestructura espacial en el futuro.

El antecedente más cercano de una operación similar fue realizado por China, que hace cuatro años logró impulsar un satélite hacia una órbita cementerio más alta. De concretarse, esta sería la primera misión estadounidense de este tipo realizada con un robot espacial.

El Telescopio Espacial Hubble también podría beneficiarse de estas tecnologías. Al igual que Swift, Hubble pierde altitud debido a la actividad del Sol, aunque su tamaño es mucho mayor. El director general de Katalyst, Ghonhee Lee, señaló que una próxima generación de robots, aún en desarrollo, podría ayudar a extender la vida útil de Hubble dentro de algunos años.

El Hubble, con 36 años de operación, fue atendido en varias ocasiones por astronautas durante la era de los transbordadores espaciales. Ahora, una futura maniobra de impulso podría realizarse en 2028 mediante tecnología robótica. Para la NASA, se trata de un observatorio de enorme valor científico y simbólico, considerado por sus responsables como un verdadero tesoro nacional.

Foto: Especial

djs





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