
La venta ilegal de fauna silvestre ha migrado de forma acelerada a los entornos digitales, donde redes sociales como Facebook e Instagram se han convertido en espacios utilizados para la oferta de especies protegidas, advirtió la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
De acuerdo con información presentada en el marco del Día Internacional contra el Tráfico Ilegal de Fauna Silvestre, entre mayo de 2025 y junio de 2026 se identificaron mil 119 publicaciones relacionadas con posible comercialización de animales de vida silvestre. Estas publicaciones incluyen aves, reptiles, mamíferos y otras especies que son ofrecidas a través de perfiles, grupos y anuncios en línea.
CRT anuncia prórroga para el registro de líneas de telefonía celularSheinbaum recibirá a secretaria de Agricultura de EU para reforzar combate al gusano barrenadorLa dependencia federal señaló que este fenómeno representa una de las principales amenazas para la conservación de la biodiversidad, ya que facilita la compra y venta de ejemplares sin control, muchas veces sin que exista trazabilidad sobre su origen o condiciones de captura.
Ante el crecimiento de esta actividad en internet, la Profepa puso en marcha desde octubre de 2024 un sistema de monitoreo de redes sociales y plataformas digitales, con el objetivo de detectar publicaciones sospechosas y generar reportes que permitan iniciar investigaciones formales.
Como parte de esta estrategia, en junio de 2025 se difundió la “Guía para Reportar la Venta Ilegal de Vida Silvestre en Redes Sociales y Plataformas de Comercio en Línea”, con la cual se busca involucrar a la ciudadanía en la detección de este tipo de prácticas mediante el envío de enlaces o publicaciones presuntamente irregulares.
A partir de estas acciones, la autoridad ambiental ha recibido 320 reportes ciudadanos, los cuales han sido revisados y canalizados con empresas tecnológicas como Meta, con la finalidad de solicitar la eliminación o desactivación de cuentas y publicaciones vinculadas a la venta ilegal de fauna.
Además, la Profepa ha establecido colaboración con organizaciones especializadas como la Global Initiative against Transnational Organized Crime (GI-TOC), enfocada en el análisis de mercados ilícitos y redes de delincuencia transnacional, con el objetivo de fortalecer la identificación de estructuras dedicadas a este tipo de comercio.
Como resultado de este trabajo conjunto, la autoridad ambiental ha elaborado siete fichas de investigación sobre vendedores recurrentes y actores vinculados a la comercialización de especies, así como 14 reportes de inteligencia que identifican posibles redes de tráfico en distintas plataformas digitales.
En coordinación con Meta, se reportaron mil 119 publicaciones, de las cuales 640 fueron eliminadas o desactivadas, lo que representa alrededor del 57 por ciento de los casos detectados en el periodo analizado.
La Profepa subrayó que el tráfico de vida silvestre no solo afecta a los ejemplares capturados, sino que tiene consecuencias directas en los ecosistemas, al alterar poblaciones completas y poner en riesgo el equilibrio ambiental.
Finalmente, la dependencia recordó que este delito no involucra únicamente a quienes capturan o transportan animales, sino también a quienes los promueven, venden o adquieren, contribuyendo a la permanencia de un mercado ilegal que opera cada vez más en el entorno digital.
Foto ilustrativa
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