
Tochimilco. Lo que comenzó como un problema de drenaje terminó por convertirse, según una familia de este municipio ubicado en las faldas del Popocatépetl, en una situación que amenaza la salud, la higiene y la tranquilidad de su hogar.
Desde hace casi un mes habitantes de la calle Matamoros aseguran enfrentar un severo taponamiento en la red de drenaje sanitario. Con cada lluvia ese sistema colapsa y las aguas residuales emergen constantemente por las coladeras inundando los alrededores de las viviendas y generando un ambiente insalubre.
Una de las afectadas manifestó públicamente su desesperación al señalar que pese a haber informado del problema al edil David González la respuesta recibida fue que existen otras prioridades y que, por el momento, el Ayuntamiento no podría atender la situación.
La denunciante explicó que en su vivienda habitan dos menores de edad de nueve y seis años de edad. Y uno de ellos con un padecimiento respiratorio lo que incrementa su preocupación ante la exposición constante a aguas negras y los malos olores que predominan en la zona.
Además afirmó que el agua contaminada alcanza incluso el espacio donde prepara los alimentos situación que hace prácticamente imposible mantener condiciones mínimas de higiene dentro de su domicilio.
"Es indignante que tenga que vivir en esta situación", expresó la vecina quien solicitó la intervención del gobierno del estado para atender el problema y evitar mayores riesgos para las familias afectadas.
El desbordamiento de aguas residuales representa un riesgo sanitario importante. Especialistas en salud pública advierten que la exposición a drenajes colapsados puede favorecer la propagación de enfermedades gastrointestinales, infecciones en la piel y padecimientos respiratorios especialmente entre niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Durante la temporada de lluvias este tipo de incidentes suele agravarse debido a que el exceso de agua incrementa la presión sobre las redes de alcantarillado particularmente cuando presentan obstrucciones por basura, sedimentos o falta de mantenimiento.
Los vecinos esperan que las autoridades municipales reconsideren la urgencia del caso o, en su defecto, que instancias estatales intervengan para restablecer el funcionamiento del drenaje sanitario y garantizar condiciones seguras para quienes habitan en la calle Matamoros.
Mientras tanto las lluvias continúan y, con ellas, el temor de que el problema se agrave afectando no solo una vivienda sino a más familias que diariamente conviven con el desbordamiento de aguas negras en una zona habitacional donde la salud pública comienza a verse comprometida.
Foto: Cortesía
cdch
