
Atlixco. La noche de ayer se pintó de verde, blanco y rojo en la ciudad. Decenas de aficionados salieron a las calles para celebrar el apretado triunfo de la Selección Mexicana de fútbol, que se impuso 1-0 a su similar de Corea, en un duelo que mantuvo al filo del asiento a millones de seguidores.
El corazón de este pueblo mágico fue el epicentro de la celebración. Al menos un centenar de atlixquenses armados con banderas, cornetas, máscaras y el inconfundible sonido de los claxon se congregaron en los alrededores del zócalo para desatar la euforia contenida tras el silbatazo final.
En Atlixco inauguran calle donde encontraron restos arqueológicos de más de 200 añosObras que transforman Atlixco: Ariadna Ayala inaugura rehabilitación de calle en el corazón del municipioEl gol solitario del combinado nacional bastó para encender la pasión. No importó lo cerrado del marcador ni la tensión del encuentro: la victoria fue suficiente para que los gritos de “¡México, México!” retumbaran entre las calles mezclándose con risas, cánticos y el ambiente festivo que se prolongó por más de media hora.
Familias enteras se asomaron para presenciar el festejo y por momentos se sumaron a la celebración espontánea que convirtió la noche en una auténtica verbena futbolera. Niños con camisetas del Tri, jóvenes ondeando banderas y automovilistas tocando el claxon formaron una postal típica del fervor que despierta la selección nacional.
El triunfo ante Corea no solo suma en lo deportivo, también reafirma la conexión emocional entre el equipo y su gente. En Atlixco, como en muchas otras ciudades del país, el fútbol volvió a demostrar que es más que un juego: es identidad, es unión y, sobre todo, motivo de celebración.
¿Interesado en conocer más sobre lo que sucede en Puebla? Haz clic aquí para explorar más noticias hoy.
Foto: Lena Velázquez
cdch
