
Ciudad de México.— El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, descartó que la reciente resolución comercial publicada por Estados Unidos implique un aumento en el arancel efectivo aplicado a las exportaciones mexicanas.
El funcionario explicó que ambos países mantienen conversaciones para acercar sus posiciones a partir de la integración económica construida mediante el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
BMV pierde terreno tras dos sesiones positivas por riesgo globalBanco Mundial calcula daños por 19 mil 500 mdd tras sismos en VenezuelaEbrard sostuvo una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum para revisar los avances del diálogo con Jamieson Greer, representante comercial estadounidense, quien explicó las nuevas disposiciones arancelarias y sus alcances.
La resolución estadounidense, identificada como Sección 301, sustituye para 60 países las disposiciones que anteriormente se sustentaban en otra norma. Sin embargo, en el caso mexicano, el cambio se limitaría al fundamento jurídico y no a la tasa aplicada.
Después de analizar el documento, de más de 400 páginas, el secretario señaló que más del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas que cumplen con las reglas del T-MEC permanecerán excluidas de los nuevos gravámenes.
Para las mercancías que no cumplen con las reglas de origen del tratado continuará vigente un arancel de 10 por ciento, el mismo que ya se encontraba en operación.
Ebrard precisó que la modificación únicamente cambia el sustento de la medida, pero no altera las condiciones comerciales que México enfrenta actualmente.
El Gobierno mexicano ya había sido informado sobre la resolución por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, por lo que la publicación no modificó la postura nacional dentro de las negociaciones.
El titular de Economía añadió que el gravamen aplicado a México se mantiene por debajo del establecido para otras naciones, a las que se fijó una tasa de 12.5 por ciento.
Las autoridades mexicanas continuarán el diálogo con Washington para defender la integración productiva de América del Norte y evitar afectaciones adicionales al intercambio comercial.
De acuerdo con Ebrard, la conclusión es que México no pagará un arancel efectivo mayor y conservará las condiciones que estaban vigentes antes de la publicación estadounidense.
