
Ciudad de México.- Millones de estudiantes y familias en Estados Unidos enfrentarán nuevas condiciones para pagar o solicitar préstamos estudiantiles federales, luego de que el 1 de julio entraron en vigor modificaciones impulsadas por la administración de Donald Trump.
Los cambios forman parte de la ley presupuestaria promovida por el mandatario estadounidense y transforman el sistema de financiamiento educativo al reducir las opciones de reembolso, cancelar programas anteriores y fijar nuevos límites para quienes buscan cubrir estudios universitarios o de posgrado.
Venezuela se acerca a los 3 mil muertos tras devastadores terremotosSave the Children alerta riesgos para 680 mil menores tras terremotos en VenezuelaLos préstamos estudiantiles federales representan una herramienta clave para casi 43 millones de personas que han recurrido a este mecanismo para financiar su educación. De acuerdo con la Oficina de Ayuda Federal para Estudiantes, hasta junio de 2026 la deuda estudiantil acumulada ascendía a 1.7 billones de dólares.
El Departamento de Educación de Estados Unidos defendió las reformas al señalar que establecen límites razonables, simplifican las formas de pago y fortalecen la salud del sistema federal de préstamos. Sin embargo, organizaciones de defensa de estudiantes y especialistas advierten que las medidas podrían elevar la carga financiera para prestatarios de bajos ingresos, al imponer cuotas mensuales más altas y restricciones de crédito más severas.
Uno de los cambios principales es la eliminación del programa Saving on a Valuable Education, conocido como SAVE, creado durante la administración de Joe Biden. La decisión afectará a más de 7 millones de personas inscritas en ese esquema, quienes deberán elegir una nueva modalidad de pago en un plazo aproximado de 90 días.
Quienes hayan recibido préstamos antes del 1 de julio conservarán temporalmente algunas alternativas de reembolso basadas en ingresos, como el Plan de Pago Contingente a los Ingresos y el Plan de Pago Según Ingresos. No obstante, esos programas serán eliminados a partir de julio de 2028.
La nueva disposición contempla únicamente dos opciones de pago para los préstamos futuros. La primera es un plan estándar escalonado, en el que los prestatarios tendrán entre 10 y 25 años para cubrir sus deudas, dependiendo del monto solicitado. En ese esquema, quienes tengan saldos más altos contarán con más tiempo para pagar, lo que puede reducir sus cuotas mensuales.
La segunda opción es el Plan de Asistencia para el Reembolso, conocido como RAP, bajo el cual los pagos mensuales oscilarán entre 1% y 10% de los ingresos del prestatario, con una cuota mínima de 10 dólares al mes. Además, se aplicará una reducción de 50 dólares por cada dependiente y los saldos pendientes podrán cancelarse después de 30 años de pagos.
Estas nuevas modalidades de reembolso aplicarán a estudiantes que soliciten nuevos préstamos durante los próximos dos años. Paralelamente, la reforma introduce límites más estrictos al monto que puede solicitarse para financiar estudios de posgrado, pues antes los préstamos podían cubrir el costo total de matrícula y otros gastos educativos.
Con las nuevas reglas, estudiantes de maestría podrán acceder a un máximo de 20 mil 500 dólares por año y hasta 100 mil dólares durante toda su carrera. Para algunas áreas consideradas profesionales, como derecho o medicina, el límite será de 50 mil dólares anuales y 200 mil dólares en total. En la mayoría de los casos, los prestatarios no podrán acumular más de 257 mil 500 dólares en préstamos federales a lo largo de su vida.
La clasificación de ciertas carreras también ha generado controversia. El Departamento de Educación determinó el año pasado que programas como enfermería, asistente médico y fisioterapia no serían considerados “profesionales”, lo que limita a sus estudiantes a préstamos de 20 mil 500 dólares anuales. La medida provocó demandas y permanece suspendida mientras los casos avanzan en tribunales.
Los cambios también alcanzan a los préstamos Parent PLUS, utilizados por padres para apoyar la educación de sus hijos. Bajo las nuevas reglas, esos créditos quedarán limitados a 20 mil dólares por año por cada hijo dependiente y a un máximo acumulado de 65 mil dólares, restricción que aplicará a padres de estudiantes de nuevo ingreso.
Además, quienes se inscriban en pagos automáticos antes del 30 de septiembre recibirán una reducción de un punto porcentual en sus tasas de interés, en lugar del descuento actual de 0.25 puntos porcentuales. Este beneficio permanecerá vigente hasta el 20 de junio de 2028. Actualmente, la tasa de interés se ubica en 6.52% para préstamos de pregrado y en 8.07% para los de posgrado.
Las modificaciones abren un nuevo escenario para estudiantes, familias y universidades en Estados Unidos, en medio de un debate sobre el costo de la educación superior, el acceso al financiamiento y el peso de una deuda estudiantil que continúa afectando a millones de personas.
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Foto : Especial
Djs
