
China se ha convertido en un actor central dentro de la revisión del T-MEC, al grado de ser considerada como un “cuarto participante” en las discusiones, aunque no tenga un lugar formal en la mesa, afirmó Kenneth Smith, presidente del Comité Empresarial Bilateral México-Estados Unidos del COMCE.
El representante empresarial explicó que el peso comercial, industrial y tecnológico de China se ha colocado entre los principales temas de análisis en el proceso de revisión del tratado regional, especialmente ante la intención de Estados Unidos de contener la entrada de exportaciones chinas a Norteamérica y limitar su participación en sectores considerados estratégicos.
Estos son los impresionantes récords que ha dejado el Mundial 2026Smith, integrante del COMCE, organismo que junto con el Consejo Coordinador Empresarial participa en la revisión del tratado y formaba parte del llamado Cuarto de Junto, señaló que las conversaciones han avanzado en un contexto marcado por el gobierno de Donald Trump y por el inicio formal de la revisión del acuerdo el pasado 1 de julio.
De acuerdo con el representante empresarial, uno de los temas que más se ha discutido es la relación de la región con China, debido a que en las revisiones realizadas en Estados Unidos se ha reconocido que resulta imposible aislar por completo a ese país, por su nivel de integración en distintas industrias globales y por las inversiones que podrían llegar a Norteamérica.
Aunque China no participa formalmente en la revisión del T-MEC, su presencia económica y tecnológica ha influido en las discusiones entre los países de la región. Estados Unidos, explicó Smith, busca construir un entorno norteamericano que contenga las exportaciones chinas, pero también observa con atención inversiones vinculadas a sectores que considera esenciales para su seguridad nacional.
El presidente del comité bilateral sostuvo que, desde la perspectiva mexicana, el sector privado ha planteado la necesidad de definir con claridad qué productos, inversiones y procesos productivos provenientes de China y de otras regiones de Asia pueden integrarse a la región, en lugar de aplicar un veto generalizado.
Smith advirtió que los tres países de Norteamérica deben sostener una discusión seria sobre qué actividades productivas pueden trasladarse desde Asia, no solo desde China, hacia sectores del futuro donde el país asiático mantiene una posición dominante. Sin embargo, subrayó que la región no puede convertirse en una fortaleza cerrada frente a China ni frente al resto del mundo.
Para el integrante del COMCE, el combate a las prácticas comerciales desleales debe ser una prioridad permanente para cualquier gobierno norteamericano, especialmente porque se trata de una de las principales exigencias planteadas por Estados Unidos.
No obstante, también consideró necesario reconocer que existen procesos productivos que, por razones de viabilidad económica, ya no pueden desarrollarse completamente dentro de Norteamérica.
El COMCE trabaja en un plan de recomendaciones con el gobierno mexicano para identificar qué productos procedentes de China podrían sustituirse con producción norteamericana y cuáles no tienen una alternativa viable en la región.
Smith señaló que este proceso tomará tiempo, pero consideró importante avanzar hacia una política común de Norteamérica frente a China y el resto del mundo. Afirmó que los tres países pueden trabajar de manera coordinada, siempre que la región no cierre por completo sus puertas a China ni a otros mercados internacionales.
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Foto: Especial
djs
