
Tehuacán, Pue.- El embarazo en adolescentes continúa representando uno de los principales desafíos para el Hospital de la Mujer de Tehuacán. Cada mes, la unidad médica atiende alrededor de 48 embarazadas de entre 15 y 17 años, cifra que equivale al 12 por ciento de los aproximadamente 400 eventos obstétricos que registra mensualmente entre partos y cesáreas.
La encargada del despacho del hospital y especialista en neonatología, Lorena Bello Olivares, informó que la mayoría de estas pacientes son consideradas de alto riesgo obstétrico, debido a las complicaciones que pueden presentarse durante la gestación y que ponen en peligro tanto la vida de la madre como la del bebé.
Declaran culpable a hombre por crueldad animal contra "Napoleón" en TehuacánMASCIP consigue que autoridades federales retomen caso de los asesinatos en CoyomeapanExplicó que uno de los problemas más frecuentes es la ruptura prematura de membranas, situación que provoca que el embarazo concluya antes de las 40 semanas recomendadas para un adecuado desarrollo fetal.
Indicó que, en numerosos casos, esta complicación ocurre entre las semanas 30 y 32 de gestación, ocasionando nacimientos prematuros y elevando considerablemente el riesgo de que los recién nacidos presenten problemas respiratorios y otras complicaciones derivadas de la inmadurez de sus órganos.
Ante este panorama, las adolescentes embarazadas reciben seguimiento permanente en el área de Consulta de Alto Riesgo, donde especialistas monitorean la evolución del embarazo y determinan el tratamiento más adecuado, incluyendo la programación de cesáreas cuando las condiciones médicas así lo requieren.
Bello Olivares señaló que otro de los factores que agrava esta problemática es la falta de control prenatal oportuno, ya que gran parte de las pacientes proviene de municipios de la Sierra Negra y otras comunidades rurales, donde por diversas circunstancias acuden al hospital cuando el embarazo se encuentra en una etapa avanzada.
Esta situación limita la detección temprana de factores de riesgo y reduce las posibilidades de intervenir de manera preventiva para evitar complicaciones durante la gestación y el parto.
La especialista agregó que las consecuencias de los embarazos de alto riesgo también se reflejan en el área de neonatología. De los cerca de 400 nacimientos que atiende el hospital cada mes, alrededor de 30 recién nacidos requieren cuidados especializados, principalmente por prematurez extrema y complicaciones respiratorias.
Muchos de estos bebés permanecen hospitalizados durante varios días o incluso semanas en las unidades de cuidados intensivos e intermedios neonatales, donde reciben atención médica especializada para lograr su estabilización y favorecer su desarrollo.
Finalmente, la directora hizo un llamado a las adolescentes embarazadas y a sus familias para acudir desde las primeras semanas de gestación a las unidades de salud y mantener un control prenatal permanente, ya que la atención médica oportuna permite identificar riesgos, prevenir complicaciones y mejorar las probabilidades de que tanto la madre como el recién nacido concluyan el proceso de embarazo en condiciones seguras.
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Foto: Yomara Pacheco
cdch
