Ciudad de México.— La investigación de un brote de Cyclospora cayetanensis en Estados Unidos llevó a las autoridades sanitarias a reforzar las recomendaciones para lavar y manipular correctamente la lechuga, así como otras frutas y verduras que se consumen crudas.
En México, la Secretaría de Salud informó que mantiene labores de vigilancia sanitaria y epidemiológica en coordinación con la Cofepris, la Dirección General de Epidemiología y el Senasica. La dependencia aclaró que no se ha identificado un brote de ciclosporiasis en el país, aunque continúa el intercambio de información con las autoridades estadounidenses.
El 23 de julio, la Secretaría de Salud comunicó que las muestras de lechuga iceberg y agua tomadas en la planta de Taylor Farms México resultaron negativas para el parásito. También indicó que el resultado positivo informado inicialmente por la FDA fue reclasificado como falso positivo, mientras la investigación epidemiológica permanece abierta en Estados Unidos.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos advierte que ninguna práctica de lavado garantiza eliminar por completo el riesgo cuando el alimento ya está contaminado. Sin embargo, una preparación adecuada puede disminuir otros peligros y prevenir la contaminación cruzada.
Antes y después de manipular alimentos, las autoridades recomiendan lavarse las manos con agua y jabón. La lechuga debe enjuagarse directamente bajo agua corriente, retirando las hojas exteriores sucias o dañadas y eliminando cualquier parte golpeada o deteriorada.
También es necesario lavar con agua caliente y jabón los cuchillos, las tablas para cortar y las superficies utilizadas durante la preparación. Las verduras crudas deben mantenerse separadas de carnes, pescados y otros productos que puedan contaminarlas.
La lechuga cortada y otras verduras frescas deben refrigerarse antes de que transcurran dos horas. Además, los recipientes o superficies que hayan tenido contacto con productos incluidos en algún retiro del mercado deben limpiarse y desinfectarse cuidadosamente.
Los CDC y la FDA desaconsejan lavar frutas y verduras con jabón, detergente, cloro doméstico u otros productos de limpieza, debido a que no están elaborados para aplicarse en alimentos y pueden dejar residuos. El procedimiento recomendado consiste únicamente en usar agua corriente y mantener una higiene adecuada durante la manipulación.
Las autoridades recuerdan que la Cyclospora cayetanensis puede resistir algunos métodos habituales de desinfección empleados en alimentos frescos. Por esta razón, incluso un lavado correcto no asegura la eliminación total del parásito.
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal que se adquiere al consumir agua o alimentos contaminados. Entre sus síntomas más comunes se encuentran diarrea acuosa, pérdida de apetito y peso, cólicos, inflamación abdominal, gases, náusea, cansancio, vómito, dolor de cabeza, molestias corporales y fiebre leve.
Las manifestaciones pueden aparecer entre dos días y dos semanas después de consumir el producto contaminado. Sin tratamiento, la diarrea puede extenderse durante varias semanas o presentarse de forma recurrente, por lo que las autoridades aconsejan buscar atención médica ante síntomas persistentes.
La Secretaría de Salud señaló que el grupo técnico integrado por Cofepris, la Dirección General de Epidemiología y Senasica continuará revisando la información del brote investigado por la FDA y verificará la trazabilidad de los productos destinados tanto al mercado nacional como a la exportación.
Por su parte, la FDA mantiene la recomendación de no consumir los productos incluidos en el retiro voluntario de Taylor Farms de México. La medida preventiva se sostiene en evidencias epidemiológicas y de trazabilidad, aunque hasta el momento no existen muestras confirmadas de alimentos positivas para Cyclospora.